Atracción al mismo sexo: Ayuda terapéutica (Parte 2)

A partir de aquí hablaremos más sobre la persona, las diferentes soluciones y los problemas que conlleva la AMS. Cuando nos referimos a «la carne», es lo que San Pablo le llama las debilidades de nuestra concupiscencia, realidades que llevan todos los seres humanos por el pecado original. «Yo los exhorto a que se dejen conducir por el Espíritu de Dios, y así no serán arrastrados por los deseos de la carne. Porque la carne desea contra el espíritu y el espíritu contra la carne. Ambos luchan entre sí, y por eso, ustedes no pueden hacer todo el bien que quieren»[1] (Gálatas 5: 16-17)

El problema real de la ideología de género es un trastorno llamado «trastorno de la identidad», que es la inconformidad acerca de su identidad con la cual cada uno nació, ya que no coincide con la que siente o piensa.

Una comparación muy buena para entender por qué la AMS (atracción al mismo sexo) es un trastorno, es comparándolo con otros trastornos, como por ejemplo la anorexia.

Este trastorno trata de personas que se miran a un espejo siendo delgados o delgadas, pero se ven de 120 kilogramos. ¿Si se percibe de una manera que no es la real, debemos pensar que la realidad es como se percibe o como realmente se ve? ¿Dejamos que sufra consecuencias graves?   

Hay personas que comienzan a escuchar voces, a escuchar la radio sin que esté prendida, escuchan bombas, sufren de delirios y alucinaciones de varios tipos. Esto le pasa comúnmente a los que padecen esquizofrenia. Si tiene una visión deformada de la realidad, ¿Le creemos y no lo ayudamos con la medicación al punto que pone en peligro su vida y la de los familiares?

Hay personas que sufren depresión por una percepción errada de la realidad, como, por ejemplo, cuando se tiene una autoestima baja, es decir, un estado mental que se caracterizan por una percepción negativa de uno mismo y de sus capacidades. ¿Dejamos que estos pensamientos afloren, hasta poner en peligro su propia vida, porque así se percibe?     

Lo mismo pasa con el trastorno de identidad, hay personas que, teniendo una realidad biológica, psicológica y espiritual, se miran y se sienten de otro sexo, de otro «género», hay una inconformidad, al punto que muchas veces no saben qué son.

Manuales de psiquiatría

Este trastorno se encontraba en el manual de psiquiatría llamado DSM (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría) el cual se usa en el ámbito de la salud mental.

En el año 1972 el DSM trataba a la AMS (atracción al mismo sexo) dentro de los trastornos psiconeuróticos, como un trastorno de la personalidad psicopática con patología sexual, junto con el travestismo, parafilia, y otros.

La edición número 4 del manual hablaba sobre un «trastorno de la identidad de género»[2], una inconformidad o aflicción por su identidad, lo cual se le consideraba una enfermedad mental.

      A partir de la edición número 5, por presiones sociales, especialmente del lobby gay, es recategorizado como «disforia de género», para no estigmatizar. Ya no es un trastorno, sino una disforia, o sea, una «molestia, desazón o pena»[3].

Quitaron el trastorno del DSM por votación, en una mayoría de 58 votos contra 42. Lo que es científicamente comprobable no se vota, volvemos al mismo ejemplo de los egipcios, que algo se vuelva normal, no quiere decir que esté bien, que la esclavitud sea normal no quiere decir que sea buena.

Lo que pretenden decir, es que el trastorno de la identidad, es un hecho normal en el ser humano, pero la timidez en exceso ya se le considera un trastorno (trastorno de ansiedad social)[4]. Para tener timidez o miedo en exceso (depende del caso) ya te categorizan como trastornado, pero si te definís como planta, como animal, eso es algo normal, solo una molestia o desazón.

«Quien en nombre de la libertad renuncia a ser el que tiene que ser, ya se ha matado en vida: es un suicida en pie. Su existencia consistirá en una perpetua fuga de la única realidad que podía ser» José Ortega y Gasset

Lo bueno es que la parte estigmatizante, el tabú de reprobación y discriminación fue cayendo, lo malo es que desestimula la investigación y el tratamiento, y quedó la problemática en un relativismo.

A esta problemática la denominaremos «trastorno de la identidad», ya que agregar «de género» o «de sexo» podría limitar la comprensión del fenómeno a categorías específicas del ser humano, cuando en realidad se trata de una cuestión más amplia. También utilizaremos la sigla «AMS» (atracción al mismo sexo), dado que el término «trastorno» puede resultar chocante; no obstante, en sentido estricto, podría considerarse un trastorno si se toma la definición de la RAE como una «alteración leve o grave de la salud física o mental».

Este es el siglo del drama de la identificación, no solo por la AMS, sino por la falta de conocimiento propio en general.

Algunos casos reales

Podemos observar a una gata atrapada en un cuerpo de una joven de 20 años, la cual usa rabo, patas y orejas, se pinta la cara y afirma ser gata. Los medios de prensa replicaron: «mi psicólogo dijo que puede ser que la supere, pero no lo creo”, dijo Nano. En su defensa, la joven explicó que los médicos le encontraron ‘un gen defectuoso’ en su ADN, lo que probaría que es un felino».[5]

En otro caso podemos observar a una niña de 6 años atrapada en un cuerpo de un señor de 52 años, abandonó a su esposa y sus siete hijos para vivir lo que considera su vida ‘verdadera’.[6] Una familia lo adoptó en EEUU.

Esos son algunos de los casos más escandalosos y que dejan en evidencia la problemática, pero un poco más tenue es un caso de Suiza, sobre una persona que se cambió de hombre a mujer, luego de mujer a hombre y se dio cuenta de que era neutro luciendo los dos sexos. Lamentablemente, al tiempo se suicida.

También el caso de un rector de una universidad en Colombia, casado, con hijos, pero por su trastorno se cambia de sexo abandonando toda la vida que construyó.[7]

Rubén García

Pasemos a observar algunos casos que nos darán más pistas por donde comienza la AMS. Uno muy conocido es del laico católico Rubén García, y en su libro «Un homosexual rescatado por la misericordia de Dios» cuanta cómo vivió una niñez de mucho machismo en México. A los padres les cuesta abrazar, les cuesta decir una palabra de cariño, incluso muchas veces por miedo a que ‘salga homosexual’. Todo lo contrario, el desarrollo normal se da entre el afecto de las dos partes, y Rubén al no encontrar este afecto paterno, lo busca en hombres haciéndose homosexual.

Por gracia de Dios, tiene un proceso de conversión, logra visualizar por qué busca el afecto en hombres, comienza a llenar vacíos profundos con Dios y comienza a vivir una vida feliz y plena «Cuando experimentas la castidad, encuentras una paz que no da el egoísmo»[8]

Daniela Pérez

Otro caso conocido es el de la influencer Daniela Pérez de Colombia, donde redacta[9] su vida y como fue creciendo en seguidores y en contratos. Siempre fue Católica pero de a poco notaba como se alejaba de Dios, a un Dios más acomodado a su vida, al punto que declara «Ni los 3 millones de seguidores lograron llenar el vacío que había en mi corazón»

Luego de declarar que se alejó mucho de Dios y de las cosas que ella notaba que eran buenas, «me alejé al punto de tener una relación homosexual», porque en ese momento era lo normal, lo que estaba bien. «En ese momento decidí dar rienda suelta a la necesidad de sentirme amada», «siempre estuve herida por no tener el hogar que quería», «el hecho de no tener esa figura de papás con la que yo soñaba… tener un hogar funcional, un hogar santo, eso yo lo anhelé más que la fama y el éxito»

«Claramente como no me sentía amada, me sentía rechazada y me sentía abandonada por mis padres… como no conocía este amor lo buscaba afuera, con las ganas de éxito, de fama, era esa necesidad del corazón de que alguien me diga ‘eres importante’»

«Empiezo a llenar mi corazón con hombres y me va super mal, me cansé de los hombres, pensaba que todos son horribles, todos te tratan horrible, son lo peor, entonces dije ‘bueno, toca una mujer, porque Dios no me trajo a un hombre’» 

Tras relatar que llegó a sufrir una depresión tan profunda que no podía levantarse de la cama, decide quitarse la vida; sin embargo, gracias a la ayuda de una persona y a la oración de su familia, comienza a participar en talleres espirituales y a llenar esos vacíos.

«Siempre me preguntaba por qué un amor tan lindo como puede ser el amor homosexual, no lo permite Dios, pero en oración entendí: esa relación que yo creía que es tan bonita no se compara con el amor que Dios tiene para mí» «Dios respondió muchas de mis inquietudes, y sobre todo entender que lo que Él tiene para nosotros siempre es mejor»

Danna Segura

Un tercer caso es el de Danna Segura[10], una mexicana que vive desde chica en Estados Unidos. Relata en su historia que desde que era muy pequeña ya recuerda que tenía una atracción hacia el mismo sexo, «quería agarrar la mano de su compañera», «quería decirle que era muy bonita». Danna recuerda que era algo sentimental, no tenía un contenido erótico, sino en base a sentimientos. Este es un dato clave, porque demuestra que en ciertos casos la AMS (atracción al mismo sexo) es una herida afectiva y no un desorden sexual, aunque se puede dar viceversa o las dos cosas.

«Yo distingo cuando hay un hombre guapo, pero no le quería agarrar la mano al guapo. En ningún momento se me hizo algo extraño, lo vivía como algo normal» 

En este sentido hay casos donde la persona que convive con la AMS tiene sentimientos contrariados entre distinguir la sexualidad que le indica el cuerpo, y sus sentimientos. En el caso de Danna, al vivirlo desde tan chica, en principio lo vivó como algo natural y normal.                   

En la nota declara haber tenido una familia con un padre que no es el biológico, su padre biológico nunca la conoció y no tuvo una figura paterna hasta los 2 años de edad. Otro detalle no menor, es que era una familia no católica[11], aunque si sus abuelos.

Las primeras preguntas que se realizaba a los 12 años era si su mamá la amará, o si a su alrededor la rechazarán por su atracción al mismo sexo. Aunque juntó coraje y se lo cuenta a sus padres, por lo que la respuesta fue que estaba bien, y que la iban a apoyar, pero que aún no se adelante porque todavía era chica (12 años). Ella expresa que le quito interiormente mucha presión, pero aún se cuestionaba, ya que, de más grande, era consciente de las relaciones heterosexuales y de lo que la biología de su cuerpo indicaba. 

A los 15 años tuvo su primera pareja homosexual, estuvo 7 meses y su novia era mucho más grande que ella. Luego encontró otra pareja en un grupo, pero le duró 3 meses, y aunque estaba con las personas que le gustaba no se sentía feliz, pero quería aparentar que sí lo era.

Enseguida que termina con esa novia que duró 3 meses, tuvo otra; Danna declara que «no podía estar sola», siempre tenía que estar con alguien, y mientras estaba en una relación y veía que las cosas no salían bien, ya antes de terminar estaba buscando a otra persona para no quedarse sola.

«Cierta amistad con alguien más porque ya me daba cuenta que no iba a salir bien la relación, buscaba en quien caer, en quien resguardarme para no sufrir»

Los tres años de preparatoria los vivió teniendo muchas parejas y teniendo todo tipo de conflictos, al mismo tiempo que comenzó a vivir su fe, en búsqueda de encontrar paz.    

Danna declara en la entrevista que esta cultura LGBT es muy buena para persuadir y muchas veces quiso tener la vida que se muestra en la TV, o en las parejas de famosos, pero veía su realidad y se daba cuenta que no es como lo pintan.          

«Sentía que no estaba siendo yo, cada vez que estaba con una muchacha, menos me reconocía como persona, no vivía, era como una sobrevivencia»

Como la vida de Danna ya había perdido su sentido, como no tenía nada que perder, comenzó a ir a la Iglesia. «Con Dios tengo una relación muy sincera, hablamos de las cosas como son, me daba cuenta que les hacía daño a mis padres, a las muchachas, a mí, reconocía todo el daño y me enojé muchas veces con Dios, y Él muchas veces me recordaba cuánto me amaba, y me recordaba que el pecado era consentir, que tampoco es reprimir todo el tiempo, sino como vivir el día a día con ese sentimiento»

Incluso Danna hace la comparación con un sacerdote, donde hace una entrega generosa de un posible matrimonio por un bien mayor y lo hace libremente, pero en el homosexualismo no es libre la decisión, es impuesta, porque el sentimiento aparece despóticamente, sin preguntar. Como laico, vivir una vida de castidad por la AMS, también es difícil.       

En un momento crítico, su madre aprovecha a llevarla a un taller de sanación y comenzó a entender que la herida no era la homosexualidad, sino una herida en el vínculo afectivo, un rechazo, un abandono, «eso era lo que le hacía daño y no quería que un hombre vuelva a destruirme la vida» (recordando que su padre la abandonó).      

El signo y el síntoma era la AMS (atracción al mismo sexo), pero lo que provoca eso era una herida afectiva profunda, que deja una huella realmente fuerte.

«si quería salir adelante, tenía que sanar mis heridas», «la atracción al mismo sexo se hizo mi camino para ir al cielo, estoy llamada a santificarme a través de un sacrificio de este tipo».  «Si Dios me dice que es solo una etapa que tengo que vivir, (refiriéndose a la AMS solo como una etapa en su vida) estaré también feliz, porque Él sabe que necesito a cada momento de mi vida»

«No es fácil, y la gente dice que es fácil, pero no es fácil, porque debo levantarme todas las mañanas y decirme cuál es la verdad, no la verdad mía, sino cuál es la verdad»

«Tengo una naturaleza, mi naturaleza es ser mujer, mi naturaleza es la maternidad, como ser humano la fecundidad, de cualquier tipo, ya sea espiritual o biológica. Si Dios quisiera que conozca a un hombre, que sea un hombre de Dios, que primero ame a Dios, y que pregunte dónde estoy, para poder tener este verdadero encuentro, para compartir esa atracción y que esa persona pueda acompañarme.»

«Yo lo que buscaría es un hombre que me recuerde cual es la verdadera esencia del hombre, no de aquello que viví desilusionada, sino verdaderamente cómo está llamado el verdadero hombre, ejemplo de familia, líder, protector a cuidarme. Entonces es lo que yo algún día espero si Dios quiere, estoy feliz de recibirlo.»

Estos tres casos se han repetido muy frecuentemente, a lo que podemos distinguir en principio como vacíos o heridas afectivas, ya sea de la familia o su entorno cercano, dejando una huella psíquica que cambia el comportamiento, los afectos, en definitiva, la manera de vivir.

A nadie le debería sorprender que una herida pudiera hacer tan grande el cambio de perspectiva de una persona, solo basta ver como otros tipos de herida llevan a tomar la decisión de la muerte, de percibirse incluso más gorditos o delgados (anorexia en algunos casos), o incluso delirar y alucinar diferentes escenarios.

Aunque hablamos de AMS (atracción al mismo sexo), estos casos son una verdadera escuela de cómo las heridas influyen en el comportamiento, ya que son pocas las personas que no están heridas. En este sentido, existen innumerables casos en los que estas heridas se manifiestan en conductas más irascibles, tímidas, depresivas o marcadas por la vergüenza.

Las heridas son verdaderas cadenas que en definitiva no nos dejan ser libres, nos despersonalizan, nos deforman el carácter.

«Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio»[12] Mateo 11, 28-29

También la homosexualidad es vieja como la biblia, siempre ha existido y para algunos psicólogos era una perversión, otros dicen que era una enfermedad.

Otros casos de AMS (atracción al mismo sexo) son de estilo shock, donde un hecho traumático condiciona la sexualidad. Tampoco debe sorprender que un trauma tenga tanta fuerza de condicionar una conducta, porque podemos ver, por ejemplo, los diferentes tipos de fobias que se caracteriza por un miedo intenso e irracional hacia algo específico.           

Una sola fobia puede condicionar a una persona a que viva recluida en su casa sin salir y las fobias son comunes. Pues no necesariamente las fobias son provocadas por una experiencia traumática, pero a menudo así sucede.

Lo mismo con la AMS (atracción al mismo sexo), ya que se han reportado casos donde se encuentran shocks traumáticos y derivan a tener un trastorno como el AMS. Por ejemplo, al tener relaciones sexuales por primera vez, donde puede surgir una mala experiencia, también en los casos de violaciones, hechos de violencia, etcétera.        

También en la práctica clínica se ha podido observar como la sexualidad se va deformando, es decir, la persona no llega a la AMS (atracción al mismo sexo) por un vacío, por heridas o traumas, sino porque la sexualidad se fue deformando por su mal uso y más tarde explicaremos.

Bruce Reimer

El caso de Bruce Reimer fue muy conocido en los años 90, y fue parte de un experimento siniestro de un seudo psicólogo llamado John Money, que mencionamos anteriormente. Bruce nació el 22 de agosto de 1965 en Canadá, junto a su hermano gemelo, de una familia promedio. A los 7 meses la madre se dio cuenta que los hijos se sentían incómodos para orinar, por lo que los llevó al médico y descubrieron una fimosis[13].

Los médicos recomendaron circuncidar a los gemelos, lo que se programó la operación para el 27 de abril de 1966. El día de la intervención llamaron a Bruce para la operación, el cirujano eligió un bisturí eléctrico y por error carbonizó el pene del bebé. Consultaron a profesionales para poder reconstruirle la zona afectada, pero no pudieron hacerlo.

Tiempo después, en un programa de TV, llamado «This hour has 7 days», había un psicólogo holandés llamado John Money, un aparente referente de la ‘identidad de género’. En la entrevista hablaba sobre las cirugías de reasignación de sexo que hacía en ‘The Johns Hopkins Hospital’, y en una parte de la entrevista le consultaron sobre los bebés a lo que contesta que lo único que hay que hacer es elegir el género, luego se aplica el tratamiento adecuado.

Los padres de Bruce lo vieron como buena alternativa para el problema de su hijo, por lo tanto, lo contactaron y este les dejó un claro mensaje que los factores socioculturales eran clave. Si se adaptaba su hijo Burce a una mujer, se lo tenía que tratar como mujer, se lo vestía como una mujer, se le cambiaba de nombre y todos los detalles que puedan imaginar, pues iba a percibirse mujer.

Claramente es el pensamiento de la ideología de género, que tenemos sexos, o ‘géneros’ mudantes, como maniquí que cambiamos de pieza, como si el resto de la esencia humana no tuviera un sexo, como si la orientación sexual es una cuestión de elección.    

Por lo tanto, convencidos los padres, a los 19 meses de nacido su hijo, transformaron de Bruce Reimer a Brenda Reimer, le quitaron los testículos, le construyeron una vagina y comenzaron el tratamiento con su familia: Tratarlo ya de bebé como niña, nunca revelarle la verdad y cuando llegue a la pubertad se le haría otra cirugía para terminar la vagina completamente y le darían tratamiento hormonal para que tenga la apariencia de una mujer.

Según se entiende en la actualidad, por lo menos para el lobby gay, debería ser mujer, pero según el testimonio de los padres, Brenda no paraba de quitarse los vestidos, hacía berrinches si no dejaban que esté con su papá cuando se afeitaba, su forma de jugar era masculina. Siempre elegía juguetes de niño, trataba de orinar de pie, quería jugar con los niños, pero como era niña por fuera, los niños la rechazaban. Comenzó a no rendir académicamente y a sufrir efectos no deseados.

Mientras tanto el seudopsicólogo hacía ponencias, artículos y trabajos sobre el éxito del caso. El razonamiento viene de que los seres humanos cuando nacemos somos como libros en blanco, que vamos escribiendo lo que queremos, pero Bruce demostró que esto es falso.          

Al llegar a la pubertad, Bruce (en ese momento Brenda), decía que era varón, que no quería hacerse una cirugía y no quería que le crezcan los pechos, aunque igualmente le crecían por los estrógenos que estaba tomando, pero Bruce los ocultaba. Él no sabía nada de lo que había pasado, le ocultaban el problema con otras cosas.

Las amigas definían a Brenda como una chica muy masculina, y a Brenda (o sea Bruce), miraba las chicas y les atraía. Su cabeza iba a explotar, robaba en tiendas, sufría mucho, su madre tenía depresión, su padre comenzó a ser alcohólico y su hermano gemelo sufrió mucha desatención, por lo que lo afectó.

El problema pasó del límite cuando Brenda (Bruce) les dijo a sus padres que, si le arreglaban la vagina, se suicidaba.

Los ‘profesionales’ de a poco comenzaron a aceptar que el experimento fue un fracaso, y les recomendaron a los padres que le cuenten toda la verdad. Cuando Bruce supo la verdad, lo vivió como un alivio, dijo en entrevista años después. Inmediatamente comenzó a vivir como varón, hizo todos los cambios, sea hormonales, cirugía de reconstrucción del miembro, no pudo tener hijos, pero al menos vivó como realmente era su sexo.

Entrevista a David Reimer sobre el experimento[14]

Se cambió el nombre a ‘David’, porque él dice que luchó contra un Goliat. Lamentablemente su hermano gemelo, luego de lo que pasó, y con mucha desatención decidió suicidarse. Más tarde David, con problemas económicos y con problemas con su esposa, decide suicidarse en 2004. El seudo psicólogo John Money muere 2 años después de Parkinson en el 2006.

No solo tuvo que dar marcha atrás al experimento, también reconoció que fue un fracaso, aunque se excusó por otros factores.      

Factores determinantes para experimentar AMS

Los factores pueden ser una variedad tan grande como de personas en el mundo. Enumeraremos algunos a grandes rasgos, que no quieren decir que, porque se dé alguno de ellos en la vida de una persona, comience automáticamente a experimentar atracciones al mismo sexo, pues hay temperamentos, virtudes, vivencias, educación y la voluntad de la persona, que hacen que no experimente nada o experimente otro tipo de síntomas que nada tiene que ver con la atracción al mismo sexo.

Para poder entender los factores determinantes, tenemos que adentrarnos un poco en el ser humano. Una definición muy importante en psicología para un buen desarrollo psíquico: Todo ser humano necesita de tres ejes básicos para poder desarrollar normalmente su afectividad, debe sentirse querido, pertenecido y valorado.[15]          

Ser pertenecido es ser aceptado, aprobado, tener reconocimiento y una pertenencia humana. Viene de los instintos más básicos y primitivos del ser humano, el hecho de pertenecer a una sociedad, a un lugar, a una especie, a una tribu, a una familia, a una barra de amigos, es el instinto de manada[16] que nos ayuda a convivir y a sobrevivir.

Ser querido es el amor, el afecto, la caricia, la conexión más íntima, ya que toda herida, se puede resumir en una herida en el amor. Y para demostrar lo importante del amor, nombramos un experimento muy cuestionado.

Rene A. Spitz en 1952 realizó un experimento, a los recién nacidos les privó del afecto de los padres y de cualquier persona, por otro lado, les proveía de comida, agua y todo lo que necesiten como cambio de pañales, cama, ropa, etcétera. El resultado fue que una gran parte de los niños queda con secuelas graves y otra parte de los niños muere.  

En las imágenes publicadas se puede observar la expresión de la cara de los niños, que es vacía, rígida, prácticamente no se desarrollan, se van deteriorando, se vuelven bebes letárgicos. Su peso y crecimiento corporal se detiene y su actividad corporal ‘se limita a extraños y atípicos movimientos del dedo.’ Son incapaces de sentarse, hablar o caminar.[17]     

El experimento demuestra que todos los seres humanos necesitamos agua, comida y amor (en el sentido amplio de la palabra), y si nos privan de ello quedan huellas psíquicas que probablemente nos afectan de por vida o incluso nos puede provocar la muerte.       

Siguiendo con los ejes importantes para una buena salud psíquica, necesitamos ser valorados, que la persona tenga un valor para la otra. También es ser escuchado y atendido (no que pase por una oreja y salga por la otra, sino que realmente tenga importancia para el otro) que nos regalen tiempo, que las acciones tengan un valor. Ser valorado es sinónimo de seguridad, de autoestima.      

Estos tres ejes básicos son sinónimos del amor, que se expresan de manera diferente, pero que tienen una misma esencia, el amor mismo.[18] ¿Quiere decir que con solo practicar un eje ya cumpliría con una buena paternidad o maternidad? No, porque, aunque sea una misma esencia, cada eje responde a un cometido específico, aunque podemos resumir, que la crianza se resume en el amor. (Amar también es corregir por el bien del otro y de los demás).

A su vez estos ejes no pueden venir de cualquier persona y en cualquier momento, sino que deben estar primero en los padres y durante todo el desarrollo psíquico de una persona, especialmente en las etapas críticas.   

Los padres serán los primeros que aplicaran los ejes a sus hijos (queridos, pertenecidos y valorados), que muchas veces lo hacen instintivamente, y deberá aplicarlo especialmente el padre o la madre del mismo sexo del hijo, por ejemplo, el papá con su hijo o la mamá con su hija.

El amor de la madre no es el mismo que el del padre, por ejemplo, el padre juega a las luchas, la madre no quiere que juegue a las luchas para que no se lastimen. El amor de la madre es un nivel normal y constante, mientras que el del padre por momentos es muy alto y por momentos es muy bajo y es inconstante.

Luego será la sociedad donde se necesitará de estos ejes (queridos, pertenecidos y valorados), por ejemplo, los niños se juntan con los niños y las niñas con las niñas. Los pares del mismo sexo son importantes, son como la manada.         

Por último, será la misma persona que tendrá que quererse, pertenecerse y valorarse y será el pilar de la autoestima y logrando esto, se tiene una buena percepción de uno mismo.

Cuando no hay una armonía entre estos conceptos, es cuando se comienzan a ver los problemas en general, que en algunos casos las personas comienzan a experimentar atracción al mismo sexo y en otros casos, otros problemas o se compensan psíquicamente con otras cosas, por ejemplo, cuando no hay una armonía puede quedar una depresión mayor, en otros un trastorno, etcétera.

La AMS (atracción al mismo sexo) en general es más bien una consecuencia, un síntoma, es el resultado de algo anterior y no tanto el problema en sí. En otros casos, es una condición adquirida y aceptada por una mala formación psicológica o una sexualidad desordenada, que en esto no implica una herida o shock traumatizante.

A grandes rasgos, el proceso que una persona vive cuando experimenta AMS (atracción al mismo sexo), son vacíos o heridas muy profundas. Cuando nos lastimamos en la piel, el cuerpo automáticamente comienza a repararse, algunas veces cura sola la herida, otras veces hay que ayudar al cuerpo desinfectando para que no se vuelva un problema mayor.

Cuando hay heridas psíquicas, es totalmente normal que haya mecanismos psíquicos que intenten reparar el problema, por ejemplo, cuando nos angustiamos el cerebro manda señales para llorar. Llorar alivia el estrés y genera un efecto calmante, es como una pequeña catarsis, una expulsión de la angustia psíquica.

Siguiendo con el razonamiento, cuando hay heridas profundas, la psique buscará aliviarse con tres tipos de mecanismos: mecanismos de huida que implican evitar el problema y escapar o mecanismos de afrontamiento que implica resolver el problema o repararlo. Por último, en el ser humano hay un tercer mecanismo que se llama «freeze», que indica un congelamiento, es decir, no hay reacción.      

Cuando hay casos de AMS (atracción al mismo sexo) que fueron generados por heridas o vacíos (que son la mayoría), es un fuerte intento subconsciente de llenar vacíos, reparar heridas, o huir del dolor, por ejemplo, cuando un padre no quiso a su hijo, y su hijo busca el afecto en hombres. (Mecanismo de afrontamiento –resolver o reparar-) O por ejemplo cuando un padre no quiso a su hija y ella no quiso volver a estar con un hombre (mecanismo de huida –evitar o escapar-)

En general, es importante el conocimiento de uno mismo y esto ayuda mucho a la sanación. En un caso, una persona se da cuenta de que se siente más desanimada cuando los días son fríos y nublados y más felices cuando está soleado o hace calor. Es un pequeño detalle, pero que hace la diferencia entre saber y no saber. Entonces, a partir de esto, cada vez que hay un día nublado, toma ciertas estrategias y a su vez también se da cuenta de que los estados de ánimo son fluctuantes.

Santa Teresa de Ávila en un momento de su vida fue una religiosa que no estaba pasando por su buen momento, pero ella en su oración le pedía a Dios “¿Señor, que debo cambiar?” Luego de decírselo varias veces el Señor le respondió: “conócete en Mí”.

Conocerme en Dios es verme a la luz de Dios, porque entre que más me acerco a la luz que es Cristo, más podemos ver nuestras imperfecciones. Pero Dios es tan caballero, que ni siquiera nos muestra todas las imperfecciones de una sola vez.

Heridas y vacíos.

A grandes rasgos, las heridas, los vacíos, los shocks traumáticos se tratan con sanación interior. Son de los casos más comunes en la mayoría de las patologías y la consulta psicológica.

No necesariamente tiene que ser un ‘shock traumatizante’, pues también tener una mala relación con el padre o la madre puede ser suficiente para que haya un desarraigo lo suficientemente grande como para que comiencen a entrar las ideas homosexuales.   

Vale aclarar que es cotidiano tener épocas de mal relacionamiento, puede ser común, y porque pase esto, no quiere decir que como por regla, en todos los casos un hijo experimentará atracción al mismo sexo. (Por eso un buen psicólogo debe hacer un discernimiento)          

Entre las heridas, una de las temáticas más comunes son las heridas con los padres, o cuando hay ausencias[19], que pueden ser físicas o afectivas, ya que un padre o una madre puede estar en la casa, pero no afectivamente con su hijo[20] (estando con el celular, mirando la tele, etcétera) o ausencia de rol de padre o de madre ya que la psique se construye mediante identificaciones (aspecto que explicaremos más adelante).        

Por ejemplo, cuando un padre es hostil, violento, tiene adicciones como el alcohol, se viven momentos de violencia doméstica, o en el caso de la madre cuando es demasiado dominante, fría, sobreprotectora o exigente.[21] 

Entre las ausencias, cuando no hay una conexión profunda con los hijos, ya sea por el contexto de trabajo, social, etcétera[22], o cuando no se les dedica tiempo de calidad, cuando se los deja en un jardín a muy temprana edad, viviéndolo el hijo como un abandono, también cuando por parte de alguno de los progenitores hay una personalidad débil o muy agresiva, no logrando ser un pilar en la personalidad del infante.           

Es el caso del argentino Ricardo Fort, que experimentando AMS (atracción al mismo sexo) desde que era pequeño, cuenta cómo vivó la dinámica familiar con su padre, en la que predominó la ausencia, la tensión y el desamor: «Mi padre fue un empresario exitoso, conservador, que solo se dedicaba a trabajar en su fábrica. Mi madre, una mujer hermosa, con un carácter fuerte y una energía avasallante»[23]

«No creía en mí como artista ni cantante. Cuando fallece (el padre) fue un renacer de la persona que yo siempre quise ser», reconoció Ricardo Fort en su autobiografía, donde también se refirió a la respuesta que Felipe Fort le dio cuando salió del clóset: «Me llegó a decir que prefería tener un hijo drogadicto a tener un hijo homosexual»[24], recordó.         

Pablo Muñoz Iturrieta dice que cuando se experimenta AMS (atracción al mismo sexo) hay una lucha interior innegable, se puede ver en las marchas del orgullo, de manifestarse, de salir del clóset, de intentar mostrar una felicidad que es superficial, de atacar a la familia tradicional, cuando atacan a los varones, todo esto deja a la vista los conflictos internos.[25]

Otro tipo de herida es cuando se viven hechos de violencia doméstica, o cuando uno de los padres abandona al hijo o a la hija, no importando la edad del niño, ya que a pesar de que sean de muy chicos, estas cosas lo sienten igual, inclusive intrauterinamente.

Hay otras heridas, como, por ejemplo, cuando dos padres quieren tener un hijo varón y se encaprichan a toda costa, pero les sale una mujer, y en la práctica clínica se encuentran casos de hijas mujeres queriendo ser el niño que querían sus padres o viceversa. Los hijos son capaces de buscar ser el otro sexo para obtener esa aceptación. (Eje fundamental, ser pertenecido)

No todos los casos son heridas que generan el rechazo y el dolor, también los vacíos por una ausencia de alguno de los padres, porque esa persona que experimenta AMS (atracción al mismo sexo) en las etapas más importantes de desarrollo no supo qué es un varón y cómo es un padre verdadero, o que es una mujer y una madre verdadera.      

El vacío es más peligroso que la herida, porque la herida se puede perdonar, pero ¿quién puede llenar un vacío? ¿Quién puede dar lo que nunca tuvo en un tiempo pasado?[26]

Incluso la herida se manifiesta más visiblemente, por ejemplo, con enojo, pero el vacío muchas veces no se manifiesta, simplemente no hay nada y esto desencadena luego otros hechos, lo que lo hace para la persona que lo experimenta, particularmente difícil de discernir, porque pareciera que las cosas salen de la nada.

El vacío es más agravado, porque humanamente es muy difícil llenar algo que en su momento no se dio, y también es difícil que puedan coincidir las circunstancias y los momentos de cada persona para intentar llenarlo.   

Las heridas psíquicas intrauterinas se están dando con más frecuencia, en muchos casos, por la cultura de la muerte que nos rodea, y por los pocos varones que apoyan a las mujeres. Este tipo de herida afecta al ser humano en el vientre, que ya tiene cuerpo, alma y espíritu desde el primer momento de la concepción.        

Por ejemplo, las mujeres embarazadas que estaban en países en guerra, tenían hijos con tendencia al suicidio. No se debe hacer pasar mal a una mujer embarazada de ninguna manera, la criatura que está en el vientre ya está viva, responde a estímulos, tiene actividad cerebral, se ríe, reacciona al dolor, etcétera[27]      

Así se reconozca o no, hay una experiencia de dolor y confusión en la atracción al mismo sexo.

Pasando a otro orden de heridas, puede ser una pareja de novios que se amaron profundamente, pero una infidelidad o una traición, o un hecho que impacte, crea una herida que genera un rechazo, sea a los varones en general o a las mujeres.           

«Todos los hombres son iguales», «todas las mujeres son iguales», «siempre te meten los cuernos», «todas están por la plata», «tengo asumido que nos casamos, pero nos vamos a separar», y todo este tipo de razonamientos generan el rechazo al rol masculino o femenino, entonces como todos son iguales, se busca una cosa diferente para tener un futuro mejor.

Otro ejemplo de heridas puede ser cuando estigmatizan a una persona y lo tildan de homosexual, ya sea por su forma de hablar, su forma de vestirse, por el trabajo, por ser petisos, por ser altos, por ser gorditos, por ser morenos, por ser pobre, por tener un familiar que no da ejemplo, por tener malas calificaciones, apodos, insultos, que los elijan últimos o lo que fuere.  

En especial en la infancia, cuando hay juegos o compañeros que practican el bullying, a veces los niños pueden ser muy hirientes creando así un ambiente casi insoportable. Puede pasar mucho tiempo después, aparentemente la situación mejoró, pero las heridas quedaron y si no sanaron los efectos se ven.    

Por ejemplo, cuando una mujer es obesa o gordita, (o el caso contrario en varones) y se vuelven lesbianas porque le tienen miedo al varón o tienen miedo al rechazo. No se sienten aceptadas por el varón ni por ellas mismas, o cuando un niño se junta más con niñas, porque no se siente cómodo con los niños, por ser ellos muy violentos o por estar en una generación difícil.

En este tipo de caso podemos ver como son emociones interiorizadas de exclusión y es una experiencia dura, ya que todos necesitamos ser parte de. La psique pide a gritos socializar, pero cuando solo encuentra rechazo, y nadie alrededor que escuche o comprenda, se vuelve una situación difícil.            

Cuando se ven los factores, siempre hay que ponerse en las botas del otro, porque siempre estará el que pensará: «¿solo por esto se hiere la persona?, las generaciones de ahora son de cristal», etcétera.     

Con el diario del lunes, cuando una familia dio una buena educación emocional, o cuando vivieron en épocas donde la sociedad ayudaba más que ahora, es muy fácil juzgar las debilidades del otro, porque, además, todas las personas tienen diferentes virtudes y defectos, somos diferentes y puede que algo muy chico afecte grandemente a una persona y a otra no.         

Normalmente las personas están heridas, vivimos en una sociedad herida, y estas heridas repercuten de diferentes maneras, encontrar las causas puede llevar años, en un proceso complicado.

Otro tipo de herida menos conocido y menos recurrente es cuando un joven tiene una fuerte atracción hacia un solo joven del mismo sexo, pero esa atracción se basa en algo que no tiene, es una envidia sexualizada.[28] La persona se proyecta en el otro, pero a su vez se sexualiza y es peligroso.      

Las heridas entre hermanos, primos, u otros familiares también son importantes, se debe cuidar el sentido de pertenencia y de familia. Entre hermanos, es más delicado porque se juega el amor de los padres, y cuando por peleas entre hermanos o celos, un padre comienza a hacer diferencias entre los hijos, se vuelve un tema delicado. 

Por último, el abuso es un hecho común en personas que experimentan AMS. Este deja un miedo y un rechazo grande hacia el sexo que realizó el acto. Hay niños que no quieren que los toquen, que los abracen, que les den cariño físico y es muy importante descartar el abuso.

En este sentido, la AMS (atracción al mismo sexo) representa una disociación parcial o total con el sexo opuesto.

Del libro «Atrapado en el cuerpo equivocado»[29], presenta estadísticas realizadas a varones y mujeres que declaran percibirse gais o bisexuales y que a su vez tuvieron un episodio de abuso. Las cifras son realmente alarmantes, especialmente en mujeres el porcentaje es altísimo lo que demuestra como las dinámicas de las heridas influyen grandemente en la personalidad.     

[30]

El rechazo puede ser por miedo, vergüenza, pánico y no termina siendo en todos los casos una desviación a la atracción al mismo sexo, otros tendrán grandes depresiones, otros se volverán violentos y muchos otros lo superarán con la gracia de Dios.

Sexualidad desordenada

La homosexualidad puede llegar en especial cuando hay una búsqueda permanente y desenfrenada de sexualidad. No todo son heridas, muchas veces son conductas aprendidas, es la adquisición del vicio.

Debemos diferenciar la homosexualidad en una mujer y la homosexualidad en un varón, ya que tenemos anatomía biológica, psicológica y espiritual diferentes, por ejemplo, el cerebro trabaja distinto, y no porque tengamos órganos reproductivos diferentes, sino porque de punta a punta somos diferentes.

En psicología, cuando una mujer opta por ser lesbiana, en la mayoría de los casos es un corrimiento en búsqueda de alguien que le llene vacíos afectivos, o por una mala experiencia, como, por ejemplo, una herida. La mujer busca alguien que le sepa escuchar, alguien que la entienda y pueda compartir buenos momentos, incluso en la intimidad, compartir una unión, aunque sea homosexual. (Trabajo que debería hacer un varón)  

En parte esto pasa ya que los varones de hoy, están siendo poco varones, preocupados por el sexo, en vez de la unión de dos almas, preocupados por el corte de barba y pelo, por la ropa y el dinero. La mujer se hace gay con sus sentimientos más que con la carne.

La mujer que se vuelve gay necesita encontrar en el varón ese San José que le escucha, le quiere, le ama, le acompaña, que la respete, que le dé seguridad y la cuide y luego sale y se sacrifica, pone la espalda para el cuidado de su hogar. Es más difícil que una mujer se haga lesbiana para encontrar mejor sexo o por solo debilidad carnal, aunque no quiere decir que no pase.

En el caso del varón, se vuelve gay también por heridas, pero también se nota un corrimiento de búsqueda de placer carnal. El varón es más dominado por la carne, herida concupiscible que tiene desde el pecado original.

Cuando alguien se vuelve gay, las huellas que va dejando la experiencia homosexual, hacen que cada vez sea más difícil reorientar la condición, por eso, muchas veces se puede ayudar y otras veces cuando pasó mucho tiempo, es difícil reorientar la conducta homosexual.

El varón debe esforzarse en el dominio propio, generando virtudes en el comer, en el tomar, en el dormir, en el deporte, que estos refuerzan el dominio, refrenan el cuerpo y sus pasiones y con la ayuda de Dios conservar la pureza de corazón y mente.

Para entender esta diferencia entre que el varón es más carnal y la mujer es más afectiva, el sacerdote Uruguayo Horacio Bojorge habla sobre la «disimetría en el desorden de las pasiones»[31] Bojorge dice que el pecado original deja unas heridas en el varón y la mujer que no son iguales, sino distintas, son disimétricas.

“El varón cae más en el polo animal, hacia el polo instintivo, a convertirse en perro o en chancho.” “La mujer más bien se exalta exageradamente hacia el polo espiritual; tiende a convertirse en bruja o en demonio. A la mujer se le exagera los apetitos espirituales del alma mientras que el varón, los apetitos del cuerpo”[32]

Con la «disimetría» lo que quiere decir Bojorge es que las concupiscencias o inclinaciones que tiene el varón y la mujer son distintas y eso es clave para entender las diferencias entre el varón y la mujer.

Cuando hablamos de AMS (atracción al mismo sexo), el varón al inclinarse más a una sexualidad desordenada, cae en esto, porque se fue deformando poco a poco su mente.

La mujer tiene una sexualidad más integrada que el varón, es más difícil que una mujer separe sexualidad de afectividad y esto no pasa porque la sociedad tiene roles, sino porque biológica, psicológica y espiritualmente se sustenta este tipo de afirmaciones.     

En principio la sexualidad es buena, el placer es bueno, pues si Dios no hubiera puesto placer en la sexualidad, tal vez no habría seres humanos. También puso placer en la comida, en el dormir y muchas cosas más. Pero si una persona come todo el día, teniendo placer desmesurado, adquiere el vicio de la gula, se enferma y muere. O si duerme todo el día, se queda sin trabajo y trae consigo muchos más problemas.          

El placer es bueno, en el orden que establece Dios, fuera de eso la sexualidad humana se deforma, y es que Dios tiene nuestro manual y conoce cómo funcionamos. Dios no inventa unos mandamientos para hacernos la vida imposible, sino porque sabe hasta qué punto es algo bueno y hasta qué punto comienza a dañar.[33]     

La Iglesia Católica y el judaísmo han sido las que más han machacado sobre adquirir la virtud de la pureza, cuidar nuestros cuerpos y cuidar al otro, pero el mundo exalta cada vez más la sexualidad como si fuera lo más importante en este mundo.

En la práctica clínica hemos encontrado personas que luego de tener una vida promiscua, de muchas relaciones sexuales, de mucha pornografía, «quisieran probar cosas nuevas», para comenzar a tener relaciones homosexuales. En un caso, el desorden fue grande y comenzó a mirar a su hija pequeña con impureza.     

Tal situación en principio y en general, no son sentimientos consentidos, simplemente comienzan a aparecer como tentación, porque la persona llevó una vida muy inclinada hacia la sexualidad y esto le deformó el pensamiento y los límites.

Lo mismo pasa con el caso de la comida, se va adquiriendo el vicio, una inclinación hacia la gula y luego con el paso del tiempo y la consolidación en cada acto, es un vicio que se vuelve casi imparable. Se explica con ejemplos, porque a veces es muy difícil entender como una inclinación puede volverse tan grave al punto de ver a niños con impureza.

La sexualidad desordenada nos hace monstruos, y hoy se busca por todos lados la solución a la gran cantidad de casos de personas que cruzaron la raya, pero esto no cambia si no es con pureza.           

Una crítica a las personas es creer que el amor tiene cara de sexo. El acto sexual es la frutilla apenas de toda una base enorme de sacrificio y esfuerzo y toda la torta, incluyendo la frutilla, sería el amor.

Una imagen muy bonita sobre que es el verdadero amor es la cruz. En ese momento Dios estaba amando a todo el mundo, lo más que pudo, y no estaba teniendo relaciones sexuales con nadie, ni tampoco estaba gozando en el dolor de los clavos y las heridas.

El verdadero amor tiene cara de cruz, ese amor que sin importar nada, se sacrifica por el otro, porque si como sociedad basamos el amor en sexo, cuando el marido ya no pueda tener relaciones, o la esposa ya no tenga curvas, ¿qué queda?

Por eso, el acto sexual termina siendo un descargo, un rato de placer, porque se reduce a solo lo corporal, o las posiciones, o la duración del tiempo, en definitiva, obtener más o menos placer y se olvida por completo una de las cosas más bellas del acto sexual, que es la unión de esposos.

La pornografía es destructora de la sexualidad, que incluso muchas veces las personas no saben si están mirando pornografía homosexual o heterosexual, por las cirugías. (Hasta hace unos años había 80 millones de páginas porno de 200 millones de páginas en total)

Estas páginas incluso promocionan videos de relaciones sexuales entre miembros de una misma familia que aparecen de primera, y muchas veces aparecen menores y niños. Todo esto son hechos aberrantes que van deformando toda la pureza que Dios depositó en nuestro corazón. (Después nos sorprendemos por los casos de violencia y violaciones. Voluntad política para censurar estas cosas no hay, la pornografía es un negocio que da muchísimo dinero, como toda adicción)        

En muchos otros casos, en este tipo de páginas, aparecen videos de un momento a otro, promocionando un tipo de práctica sexual aberrante que tal vez una persona no quería ver, pero ya al ver ese pequeño momento genera una huella psíquica y espiritual. Este es el caso de algunos YouTubers que cuentan su experiencia traumática, porque les apareció algo que no querían ver y cuentan que no lo pueden olvidar.    

La pornografía deforma tanto la sexualidad, que el sacerdote Adolfo María encuentra un patrón entre las personas que consumen pornografía y las personas que han violado o encuentran atracción sexual en un familiar, como por ejemplo un hijo.[34]  

Al día de hoy ya se registran cambios en la legislatura de muchos países, amoldándose a las desviaciones sexuales, por ejemplo, Canadá[35] legalizando la zoofilia (sexo con animales). En Irak está legalizada la pedofilia[36]. En otros países hay algunos partidos que quieren legalizar la necrofilia (sexo con muertos)[37]

Este es un gran debate que llevaría a otro libro, sobre como también las grandes empresas, sectas, políticos y grupos quieren cada vez más pervertir al hombre, por ejemplo, en una polémica charla de TEDx que intenta normalizar la pedofilia como una «orientación sexual natural»

[38]

El problema de la sexualidad desordenada no es un problema solo de grandes patologías, sino también en las «cosas chicas», como por ejemplo cuando los grandes medios de comunicación, las redes sociales, se encuentran contenidos, conceptos, cuestionamientos acerca de lo que es la sexualidad para el mundo.  

Estos medios venden el estereotipo de sexualidad que debería ser el que está bien, y generalmente lo que se muestra es la satisfacción corporal, el instinto, no el amor con compromiso y entrega.        

Incluso la sexualidad desordenada trae consigo terceros problemas, porque se dan patrones entre problemas psicológicos como el trastorno de borderline (trastorno límite de la personalidad) y violencia sexual, manoseo, violaciones y forcejeo. El TLP es un trastorno esencialmente emocional, y cuando una persona ha vivido una situación traumática, experimenta el desborde emocionalmente. (No quiere decir que todas las personas que experimentan TLP, hayan pasado una situación de estas)

El fuego es bueno en la estufa, en la sala de tu casa no. El bisturí con un doctor es bueno, con un ladrón no. La sexualidad es buena, cuando se desordena nos convierte en monstruos.[39]

La problemática de la sexualidad desordenada no solo se da en la homosexualidad, también los varones que no tienen una inclinación homosexual, pero siendo tan inclinados al vicio, no cuidan las miradas, no cuidan sus actos y todo esto conlleva a problemas sociales.       

Por ejemplo, las familias disfuncionales, engaños, adicciones, los adolescentes-niños promiscuos, que no son capaces de trabajar, pero si tener relaciones sexuales exponiéndose a la responsabilidad de ser padres y luego psicólogo para toda la familia y un bebé que lo termina criando la calle, para que luego, por no tener una buena base moral termine delinquiendo. Todo arranca al principio.

Si dormir es un medio para vivir, y vivir es el fin, el placer se convirtió en un fin para vivir y no en un medio para vivir.

Cuando una persona vive en pureza, que sería lo contrario a la sexualidad desordenada, conserva esta virtud que Dios le da. Una imagen real de la pureza en muchas ocasiones es ver un bebé, o un niño, los ojos son puros, tranquilos, no tienen desórdenes, conservan la inocencia, la paz y el amor.   

Los niños viven el día a día, la tranquilidad de que están con sus padres, sus movimientos no son con doble intención más que la tranquilidad de sus conciencias.

Para demostrar ser un varón verdadero, la prueba no es tener muchas mujeres y acostarse con ellas y engañarlas. Este tipo de varón desordenado en la sexualidad, no es capaz de tener una verdadera hombría, virilidad, cuidar a una mujer, enamorarla y saber apoyarla, contenerla, y mucho menos hacerlo durante muchos años en un matrimonio.

También la verdadera mujer no es la que publica fotos exponiendo claramente sus partes íntimas de una manera más acentuada, porque el varón cuando ve sexualidad no entiende otra cosa que no sea sexo. El varón no piensa “que buen corazón que tiene esta mujer para casarse”, sino que piensa solo en sexo.

El varón cuando ve estas imágenes, entiende sexualidad y «usar», como quien usa un martillo o una silla. Esto fue comprobado mediante resonancia magnética, cuando los varones ven a mujeres sugerentes, se activan las partes del cerebro para «usar» algo y sexualidad.

Las verdaderas mujeres elevaron a la mujer, como una Santa Teresa de Calcuta, con su ejemplo de vida, de lucha, de sufrimiento ininterrumpido, levantando comunidades, gente, enfermedades. La mujer más famosa del mundo es la Virgen María, y no mostró ni el hombro, porque la mujer es infinita veces más que un escote, o una silueta marcada.

Resignificar lo que es un varón, lo que es el amor, lo que es una mujer, es sumamente importante para poder hacer un proceso, para dejar de experimentar sentimientos que inclinan a la persona hacia otra cosa.

Tampoco es necesario tener grandes actitudes de impureza para que se vaya deformando la sexualidad y caer por ejemplo en la atracción al mismo sexo u otras inclinaciones.

Simplemente con el hecho de haber tenido por primera vez relaciones homosexuales ya deja una huella, una marca psíquica importante. (También cuando se tiene relaciones por primera vez heterosexuales. Es un hecho importante y que muchas veces marca de por vida, en especial las mujeres)

Por ejemplo, cuando se tiene relaciones y no se respeta los tiempos, o se tiene relaciones por primera vez en un prostíbulo. Cuando hay una mala experiencia, generalmente se da por fuera del matrimonio, tal vez de forma promiscua o en situaciones que no son las adecuadas.          

Los testimonios detallan que cuando por primera vez comenzaron a tener relaciones homosexuales, las personas sintieron un gran hastío y una gran disociación consigo mismos, no porque es un problema moral, sino porque se alejaron de su propia naturaleza.   

Mala educación emocional

Para explicar la mala educación emocional y como eso afecta a las personas, hacemos una introducción a lo que sería la educación en las emociones.

Los hijos tienen una conexión natural con la madre desde la concepción (sea varón o mujer), pero a medida que va creciendo,[40] hacen un éxodo de la madre al padre, los niños verán en el padre como un héroe, un ejemplo a seguir, una imagen masculina a la que parecerse, imitar o elegir. Por otro lado, la madre será la imagen de amor, de servicio y sacrificio, la imagen femenina que construirán y que buscarán cuando sean adultos.

Las niñas verán en el padre lo que querrán como esposos en la adultez, pues el padre deja el modelo masculino o la vara, y de ahí para arriba. (Por eso se da, que frecuentemente a padres alcohólicos, las mujeres terminan con hombres con el mismo vicio).  

La experiencia que tuvo una hija con su padre será la primera experiencia de afecto y buscará en un hombre, cuando sea más grande, el afecto que subjetivamente entiende que es el adecuado para su vida, partiendo del afecto que tuvo en su casa (no tiene nada que ver con lo sexual ni con el complejo de Edipo –las ideas aberrantes de Freud y el psicoanálisis-.)     

El amor de los padres a los hijos y el amor de una pareja son amores diferentes y se expresan de forma diferente. Por otro lado, aunque sean diferentes, el amor de la familia es trampolín para que los hijos logren un buen afecto en lo que serán sus familias más adelante y toda su vida.        

La madre será la imagen femenina para imitar, el modelo a seguir, haciendo énfasis en la pertenencia y la valoración que es lo que da la seguridad en la autoestima como niña.

En el caso de un niño, el afecto será hacia la madre y verá a su padre como modelo a seguir y el que marca el lineamiento. Por eso, en el caso de niños varones, es muy importante la presencia masculina, el padre que juegue con ellos, que pase tiempo, que haga actividades varoniles, como salir a acampar, arreglar el auto, arreglar la casa, ir a un partido, porque en este caso, el padre debe hacer un esfuerzo más grande que si tuviera una hija mujer.         

¿Por qué debe hacer un esfuerzo más grande? Porque la conexión con la madre es desde la concepción, es natural y a su vez el varón busca más el afecto materno, preparando su corazón para lo que luego será establecer su propia familia con su propia esposa.  

En esta dinámica, y entendiendo que el varón tiene un amor que por momentos es fuerte y por momentos es débil (no como la mujer que es constante), el padre tiene que hacer un gran esfuerzo para ganarse a los niños e inculcar la figura de varón y la figura paterna.           

De aquí el dicho popular que dice ‘las hija son del padre y el hijo de la madre’ y también el otro dicho que dice ‘ver a los hijos es ver una imagen de como son los padres’.[41]

En los tiempos de desarrollo psíquico hay etapas críticas que son desde el momento de la concepción hasta mediados los 4 años (depende de muchos factores, sea culturales, familiares, subjetivos, etcétera.) y otra etapa crítica es la adolescencia, entre los 10 y 15 años donde los jóvenes comienzan a formar el ‘quién soy yo’. (En realidad todos los años son importantes, pero en especial los que se mencionan).   

Cuando estos conceptos no son bien aplicados, termina siendo otra causa común para la formación de la identidad sexual de los niños, porque algunos padres y madres les cuestan educar en una feminidad verdadera y una masculinidad verdadera. No solo por una ausencia paterna o materna, sino por no representar adecuadamente el sexo, logrando distorsionar o no guardar el rol de varón o mujer como tal.

Esto produce el efecto, que los hijos no terminan sintiéndose suficientemente masculinos o femeninos, y en la confusión (que no es necesariamente consciente) terminan experimentando atracción al mismo sexo o buscando en personas del mismo sexo eso que les falta.

Es el caso real de una persona que, siendo varón, su madre lo vestía con calzas y lo afeminaba, porque quería tener una hija mujer. La madre relató que no lo hizo conscientemente, pero ese hijo no logró identificarse con el sexo que su cuerpo le indicaba. En este caso, claramente la educación paterna fue un fracaso, no solo porque permitía las calzas, sino porque no logró inculcar lo masculino en un contexto que era un poco difícil pero no imposible.

A un hijo se le debe dar amor, se le debe prestar atención, se le da afecto, confianza, lo hace pertenecer, lo valora y esto es todo lo necesario para una correcta educación.         

Pero la sociedad de hoy piensa que darle todo a un hijo es darle un celular, la mejor ropa, el mejor viaje, llevarlo al colegio más caro de la ciudad, pero no es necesario, es totalmente secundario o terciario. Y si un niño busca estas cosas, son los caprichos que le han instalado desde la sociedad, le hace más daño a un niño darle todas estas cosas que no darle lo esencial.   

En la formación de la identidad sexual, los padres cumplen un papel fundamental, son los que forman la identidad del niño, no solo porque les expliquen cosas, sino por la misma convivencia, imitaciones y la valoración de esos hijos a los padres.

Nótese, que cuando hablamos de educación, se habla tanto de información, como también la educación de los afectos.

En este proceso identificatorio, no solo se está generando la identidad sexual, sino casi toda la estructura psíquica, por eso lo importante de amar y educar de una manera correcta, en especial con Dios, que muchas veces suple y repara lo que no sabemos dar.

En la educación sexual, la mayoría de los psicólogos serán los que menos educarán, porque se basan en psicologías afirmativas, afirmando la inclinación, buscando que acepten la conducta, salir del clóset orgullosamente y celebrarlo.   

Pero los padres son y serán los mejores educadores y psicólogos para los hijos, especialmente cuando experimentan problemas emocionales, como por ejemplo la AMS (atracción al mismo sexo).         

Gran cantidad de casos de personas que lo experimentan, son personas que nunca cerraron un proceso afectivo, muchas veces porque los padres no supieron educar los afectos y esto termina derivando en un problema en la identidad.           

Una frase muy fuerte del libro[42] Richard Cohen es que si los padres no tocan a sus hijos (en el sentido de afecto, abrazos), los hijos buscarán que los toquen en otro lado. En definitiva, los hijos son necesitados de un buen afecto, en especial de la familia.

Entonces muchas veces la AMS (atracción al mismo sexo) en realidad no es sobre sexo, sino sobre afecto.

Las madres cuando tienen una relación mala con los padres, comienzan a hablar mal de ellos frente a sus hijos, lo que va desfigurando la imagen paterna, o incluso peor, cuando la madre hace una victimización, buscando el consuelo del hijo. Esta relación entre hijo/a y madre, no es una relación sana, es una relación enfermiza, el hijo no se sentirá querido y no podrá realizar una conexión buena ni con el padre ni con la madre.

«La educación de un varón será entre varones, para ser un varón maduro entre las mujeres. Y la educación de una mujer debe ser entre mujeres para ser una mujer madura entre varones.»[43]   

Una persona que se siente femenina o masculina, porque hubo previamente una buena educación emocional y sexual, se siente atraído automáticamente por lo opuesto.   

En definitiva, la AMS (atracción al mismo sexo) representa un vínculo desordenado con la persona del mismo sexo (no es necesariamente desordenado con los padres.)

Los padres son padres de sus hijos, no son sus amigos, un padre no les cuenta cosas a los hijos o lo lleva a lugares y le hace comentario de otras mujeres como si fuera sus amigotes, ni la madre les cuenta cosas a sus hijos en contra de su padre como si fuera su amiga. Todo esto rompe con una sana identificación, los hijos no tienen la responsabilidad del bienestar de los padres.

Cuando esto sucede, el hijo pasa a tener un rol diferente, que debe ayudar sentimentalmente a los padres.

Muchos hijos no logran madurar su sexualidad u otros aspectos, se quedan congelados en el tiempo, estancados afectivamente, porque se quedaron con sus padres, intentando cuidarlos cuando tenían que salir adelante con sus propias vidas y sus propias parejas. (A los padres siempre hay que cuidarlos hasta su vejez, nos referimos cuando hay una relación enfermiza)

Es el caso de muchas madres que siendo de muy avanzada edad todos los días llaman a sus hijos o viceversa, la madre viendo a su hijo como si fuera su niño chiquito o el hijo viendo a su madre como cuando era niño. «Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre»[44] Marcos 10, 7         

Pero cuando aparece una nuera o yerno que pone límites, o es el propio hijo que los pone, el hijo de los padres comienza a separar e individualizarse, a salir del nido de una manera emocional. La que sufre más esta separación es la mujer, como explica el padre Bojorge, tiene un desorden en el corazón. Por eso existen los chistes de la «suegra” tan famosos, no es casualidad que se den todo este tipo de dinámicas, es porque en general se da una lucha de afecto entre padres/madres e hijos, donde la mujer es donde más se equivoca.

Otros problemas en la educación emocional, son de niños hipersensibles, ya sea por el temperamento, porque no lograron cosechar virtudes que le ayuden al dominio propio. Por eso, se debe fortalecer a los más indefensos. En ocasiones cuando hay poca educación en valores combinado con una baja autoestima, los niños terminan haciendo lo que hace la manada.

Si todos se tiran a un pozo, este también lo hace, y este punto es importante no solo para la AMS (atracción al mismo sexo), sino también para las drogas, para los retos virales, las modas, entre otros. Lo contrapuesto a esto es brindarles seguridad, confianza en sí mismos, autoestima, que es un trabajo que se hace desde el vientre materno.

      Otro típico caso es cuando los hijos ‘heredan’ de alguna manera, algunas actitudes que vienen de familia. A veces los padres tienen predisposiciones, por ejemplo, al mal carácter, a algún vicio, a algún pecado, a una inclinación y este a su vez es copiado por los hijos quedando una predisposición hacia la inclinación, que no necesariamente define a la persona o la determina.

      También el caso de los padres que constantemente están trabajando, y apenas cumplen un año, ya los llevan a CAIF, centros de cuidado, y cuando llegan a la casa están todos cansados o discutiendo. Al final el hijo vive un calvario, entre el abandono de dejarlo en un centro y la casa que no es un ambiente bueno.

      Esto tan normal que vivimos hoy -y que antes no pasaba- es parte de la gran fractura de la familia, son hogares disfuncionales, donde se sufre mucha soledad en compañía de otros.

También los problemas intergeneracionales son recurrentes, son los que de alguna manera arrastran generaciones y se ven en algunos vicios como por ejemplo, el alcohol.

Los problemas intergeneracionales se basan en algunas citas bíblicas como por ejemplo «El Señor es lento para enojarse y está lleno de misericordia. El tolera la maldad y la rebeldía, pero no las deja impunes, sino que castiga la culpa de los padres en los hijos y en los nietos hasta la cuarta generación» Números 14, 18.[45]

Aunque es importante decir que no se heredan pecados (este era un pensamiento antiguo cuando una persona se enfermaba o le pasaban cosas malas), y lo vemos la sagrada escritura.

«Los padres no morirán por culpa de los hijos ni los hijos por culpa de los padres. Cada cual morirá por su propio pecado.» Deuteronomio 24,16

Entonces los problemas intergeneracionales terminan siendo el mal ejemplo, la consecuencia que influyó en la crianza de sus hijos, quienes siguiendo el mal ejemplo de los padres también estarán afectados por el pecado.

También termina siendo la predisposición que tienen las personas a tener problemas espirituales en cuanto a necesitar oraciones de liberación como consecuencia de una infestación por un familiar, que no significa que cargue con el pecado, sino con las consecuencias.

En este sentido, se ha podido observar cómo hay familias de umbandistas, o que practican el reiki u otras prácticas nueva era que son pesadas espiritualmente, y aunque un hijo no tiene nada que ver con estas prácticas, se ven afectados y necesitados de oraciones de liberación, e incluso de exorcismo.

El bombardeo cultural

La cultura juega un papel fundamental, se busca confundir el pensamiento con películas, charlas, dinámicas y empatía forzosa. En este caso, hay muchos homosexuales buscando «convertir» a los que se tienen por heterosexuales. Los colegios, liceos, facultades y la gran mayoría de instituciones y empresas presionan constantemente en la educación de género, como ya lo hablamos anteriormente.

Las personas que experimentan pocos o muchos sentimientos homosexuales, se dan cuenta que desentonan. Es ahí cuando los grupos LGBT los ideologizan, los ponen como víctimas y los mandan a marchar entre manija y política. Es así como concentran el dolor para llevar agua a su molino. La gran mayoría de los activistas no les gustan los cursos sobre sanación de la homosexualidad porque no hay interés en mejorar la situación, en el fondo porque no les conviene, sirve que la persona siga herida, porque esa es la fuerza que tienen.

Otro tipo de casos es cuando un adolescente tiene inclinación, pero no llega a definirse como homosexual. En esta ocasión la cultura no ayuda, ya que dejará la puerta abierta a algo que aparentemente está bien, incluso celebrarán si una persona se vuelve homosexual. En otras épocas la cultura era la que corregía a la persona para reencauzarla.

Por ejemplo, si es el caso de un varón, y si se junta con mujeres y sus amigas son mujeres. No logra congeniar de una manera amistosa, confianzuda con personas de su mismo sexo, sino que tiene un vínculo de respeto y lejanía.

Pocos son los que eligen ser homosexual. Mientras eran atraídos por personas del mismo sexo, el resto de las personas lo vivían al revés, lo vivían heterosexualmente y esto trae un conflicto, agravado por si llega a ceder, sabe que lo discriminarán, tendrá un sentimiento de culpa grande, sabe que es pecado.

Es por eso que en muchos casos cuando salen del clóset, se van a vivir a otros países, como por ejemplo Ricardo Fort, donde vivía una doble vida. En Los Ángeles vivía su vida homosexual, y en Argentina junto a su familia vivía su vida heterosexual con su mujer.         

Lo cierto es que la gran mayoría de niños nunca se les pasó por la cabeza ser homosexual, pero se los busca confundir, ya que el adoctrinamiento crea pensamientos conflictivos que nunca existieron. 

Cuando se dice que una persona de tal sexo, está atrapada en un cuerpo que no es el suyo, de una manera directa o indirecta todos sabemos que no existe tal cosa.

Pero por los respetos humanos, por caer bien, por ser parte de la manada, por no perder el trabajo, por una falsa empatía, por miedo a pensar diferente, se les cree y con frases como «yo no me meto en la cama del otro» se termina la discusión. Pero al final, los que se metieron en la cama ajena fueron las ideologías.

Generalmente el lobby gay odia a la familia tradicional y demuestra un poco la herida que tienen con sus propias familias. La respuesta a estas cosas no es con odio, o con gritos más fuertes, sino siendo más familia y más amor.

El bombardeo cultural deja la puerta abierta, pues antes la cultura y la opinión general decía que ese acto estaba mal. Entonces las personas intentaban reconducir su conducta, o intentar vivir con ella como una cruz y algo que ofrecer a Dios.

Pero ahora, al ser algo legal, posible, normal, ideal, de moda, atractivo, que llama la atención, muchos jóvenes van por esa senda sin pensar mucho lo que conlleva.

Este punto no tiene mucho trasfondo psicológico, más que por lo que observamos en la cotidianidad, las personas se juntan con sus pares y generalmente piensan en manada y no individualmente. Igualmente, cuando una canción se pone de moda y todos la bailan y hablan de ella, parece que percibirse otra cosa que no sea lo que indica su cuerpo, es una moda donde caen muchas personas sin plantearse lo que conlleva.

También en muchos casos las personas que deciden cambiarse de sexo no tienen las capacidades psíquicas de entender la decisión que están tomando o tienen otros trastornos más evidentes lo que lo hace particularmente fácil de convencer y manipular.

Concupiscencia

Muchas personas que experimentan atracción al mismo sexo, lo viven desde que tienen recuerdo y aclaramos que esto es totalmente normal y lógico, porque luego que la persona tiene consolidada su sexualidad, es muy difícil que esa estructura se mueva.

Por eso, en los momentos de desarrollo psíquico, que son los momentos críticos a temprana edad y donde no tenemos muchos recuerdos al menos conscientes, es cuando comienzan los problemas.

Aunque no hayan elegido ser homosexual, no significa que sea algo innato o natural o bueno, porque nadie eligió tener anorexia y sin embargo hay un consenso general que es un trastorno.

Puede que las heridas sean intrauterinas o incluso recién nacidos, lo que da la percepción como si fuera una condición natural.

Pero también hay otra rama de factores de las que se habla muy poco en psicología y que son parte del conocimiento Católico, que es la inclinación concupiscible, que luego se fortalecen por el hábito.

La teología Católica habla que todas las personas nacen con inclinación al mal, lo que llama la concupiscencia. Esta nace del pecado original de Adán y Eva, el ser humano queda herido por el pecado desde su nacimiento. El bautismo es el sacramento que nos une con Dios nuevamente, nos hace hijos de Dios, pero las concupiscencias quedan.

Un ejemplo práctico fue ver a un par de gemelas tirando un jarrón. Aunque eran muy chicas y solo estaban jugando, cuando la mamá le preguntó quién tiró el jarrón, las dos culparon una a la otra.

El ejemplo gracioso nos muestra que nadie le enseña a un niño a mentir, es decir, nadie le dice «cuando te culpen de algo, decís que fue otra persona».   

¿Entonces por qué pasa?, Pasa porque tenemos una inclinación a hacer el mal, y la evangelización y la Iglesia a lo largo de la historia de la humanidad, nos da ciertas normas morales que nos domestican, para poder vivir en sociedad, en paz y realmente encontrando una realización plena.

Aunque tengamos una inclinación al mal llamada concupiscencia, también el ser humano tiene inscripto buscar lo bueno, lo que plenifica, la felicidad. Si esto no fuera así nadie buscaría a Dios, ni hubiera avances en todas las ciencias y las cosas creadas. Es decir, partimos de una condición mala, pero siempre estamos buscando lo bueno.            

¿Entonces todas las personas nacen sicarios, malvados y divisores? Claro que no, la concupiscencia es la inclinación que siempre está latente, pero luego, es la misma persona que elige con su libertad tomar una u otra decisión.

Tampoco nos volvemos malvados de un día para el otro, sino que es la sucesión de muchos hechos en la mayoría de los casos. En esta decisión de seguir la concupiscencia o seguir ciertos valores o normas influye: la sociedad, las normas, los códigos penales, las constituciones, la policía, la educación, la familia, los vínculos, los mandamientos, la conciencia, Dios, etcétera, y esto se da en cada acto (sea consciente o inconsciente) del ser humano que es libre de tomar.[46]          

En caso contrario, un acto bueno es una virtud y para realizar una virtud en principio debemos hacer un esfuerzo más que si fuera un vicio, por la misma inclinación desordenada. Luego, con los años y la práctica de la virtud, no supone un esfuerzo hacer el bien, sino que es un acto natural y normal. Por ejemplo, despertarse temprano, al principio es difícil, luego ni siquiera se necesita despertador, ya es algo adquirido.

Generalmente una persona no siente placer al ir a trabajar, pero, aunque no sienta lindo, tiene la virtud del trabajo e igualmente va a trabajar, porque lo hace por razones, aunque no sienta lindo. Esto es virtud pura, todo lo contrario, a la ideología de género, que se basa en ‘sentir’, o cualquier desorden concupiscible.

Pero el sentimiento no nos define y esto es muy importante en psicología y para la sociedad. Lo que define a una persona son sus acciones, no lo que sienta.

De aquí un dicho muy bueno de Albert Einstein y que puede ayudar muchos a psicólogos en el proceso de discernimiento: «Si quieres entender a una persona, no escuches sus palabras, observa su comportamiento»

Si queremos conocernos de punta a punta, en una gran medida es ver que es lo que hacemos, más que lo que decimos, porque al final las acciones son las que nos definieron.

La psicología actual debe aggiornarse cada vez más a las personas entre lo que dicen sus palabras y lo que termina siendo sus acciones, porque cada vez más hay una disociación, es decir, una división entre lo que dicen y lo que hacen.

Por eso, las mayores confusiones son cuando alguien dice lo que no hacen y hacen lo que dicen no hacer.

¿Qué tiene que ver todo esto con la concupiscencia? La concupiscencia todo el tiempo nos sugiere, mediante pensamientos, pasiones, sentimientos y emociones determinadas acciones. Si una persona consiente estas sugerencias, entonces pasan a ser parte de la persona. Si una persona no consiente las sugerencias, entonces no es de la persona, aunque tenga la tentación.[47]

Por ejemplo, levantarse temprano al trabajo: En el primer momento, la inclinación arrastra a quedarse en la cama, si la persona consiente lo que su concupiscencia lo arrastra y se queda en la cama, entonces empieza a generar el vicio de la pereza.

Si la persona, a pesar de sentir que quiere quedarse en la cama, se levanta y va a trabajar, no solo comienza a generar la virtud del trabajo, sino que esa tentación ni siquiera hace parte de la persona, porque la resistió y no la consintió.       

Experimentar AMS (atracción al mismo sexo) es parte de la concupiscencia, es parte de esta inclinación desordenada que no escapa de ningún ser humano, a no ser por Jesús que era Dios y María, que fue concebida, sin pecado original, es decir, tuvo la gracia de ser también ser salvada por Jesús del pecado, pero sin recibir la pena por el pecado.       

San Pablo describe la concupiscencia diciendo: «Y así, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Pero cuando hago lo que no quiero, no soy yo quien lo hace, sino el pecado que reside en mí. De esa manera, vengo a descubrir esta ley: queriendo hacer el bien, se me presenta el mal. Porque de acuerdo con el hombre interior, me complazco en la Ley de Dios, pero observo que hay en mis miembros otra ley que lucha contra la ley de mi razón y me ata a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Ay de mí! ¿Quién podrá librarme de este cuerpo que me lleva a la muerte? ¡Gracias a Dios, por Jesucristo, nuestro Señor! En una palabra, con mi corazón sirvo a la Ley de Dios, pero con mi carne sirvo a la ley del pecado.» Romanos 7:19-25[48]

También San Juan diciendo: «Porque todo lo que hay en el mundo es concupiscencia de la carne, codicia de los ojos y ostentación de riqueza. Todo esto no viene del Padre, sino del mundo; pero el mundo pasa, y con él, su concupiscencia. En cambio, el que cumple la voluntad de Dios permanece eternamente.» 1 Juan 2, 16-17[49]

Dentro de las inclinaciones de la concupiscencia se encuentran las que son del espectro sexual, como por ejemplo la homosexualidad y Dios prohíbe esto porque dentro de toda inclinación hay maldad, o sea pecado.

La fe no solo consiste en creer en Dios, pues eso es el primer nivel de fe, que incluso se puede demostrar mediante procesos racionales. La fe ya madura además de creer en Dios, es creerle a Dios, es creer que lo que nos dice es para bien y no para mal. «El que recibe mis mandamientos y los cumple, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él»[50]. Juan 14, 21     

Los remedios para la concupiscencia serán los sacramentos y la práctica de la virtud, en este último caso, las psicologías de corte cognitivo conductual (las terapias más usadas hasta ahora) prácticamente se dedican a la práctica de la virtud, aunque no utilicen la misma terminología que la Católica.         

Dentro de la inclinación a hacer el mal, están los pecados del placer. Dentro de los pecados del placer encontramos la gula, la pereza y la lujuria.

El placer en las relaciones sexuales fueron creados por Dios y se considera algo bueno, es decir, Dios puso placer en el sexo para que lo disfrutemos, para que nos unamos como esposos y para que tengamos hijos.

Comienza a ser malo cuando estos actos se desordenan, como, por ejemplo, la pornografía, la masturbación, la homosexualidad, el onanismo, y un montón de prácticas que deshumanizan al hombre.

Estos actos son pasiones que no logran ser controladas por la razón, «la lujuria lo enceguece, lo precipita, no lo deja pensar, lo obsesiona y esclaviza»[51]

Si este tipo de sexo libre fuese verdadera libertad y la fornicación es igual a amor, las prostitutas serían las personas más amadas del mundo.

«El hombre de hoy es un ansioso buscador de placer, y se lo procura por doquier, pero, qué paradoja, asistimos a una sociedad enferma de soledad, de depresión, de sin sentido, y es que el placer se queda en la superficie de los sentidos mientras que el amor verdadero –el amor entregado y sacrificado- llega hasta lo profundo del alma, la sacia y le da felicidad»[52]

Luego de que el hombre se deja llevar por la concupiscencia, es decir por sus debilidades y pasiones, comienza a ser un adicto sexual (hace tiempo existen los sexoadictos anónimos, personas que luchan día a día por terminar con el vicio)

Pero el desorden sexual en las personas no termina ahí, cada vez más son los escándalos de abuso de menores, como por ejemplo el gran escándalo de la Isla de Jeffrey Epstein, e incluso la práctica sexual con bebés y niños denunciados en varias ocasiones, incluso con la película taquillera «Sound of Freedom (2023)»

Una persona que pueda ver con ojos de lujuria a un infante solo se explica por una tremenda y espeluznante inclinación desordenada en su sexualidad.

Cuando una persona experimenta AMS (atracción al mismo sexo) por su concupiscencia, esa cruz que lleva la persona debe ser aceptada, como cualquier otra concupiscencia, cada cristiano llevando su cruz diaria. Habrá algunos que no controlan la lengua, otros la mirada, otros sus pensamientos, y así todos con inclinaciones, pero buscando a Dios y llevando la cruz.

“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.” (Mateo 16, 24)

Es necesario que recurran a la Iglesia, a la oración y a los sacramentos que les fortalecerán para vivir resueltamente una vida casta. El acompañamiento de la comunidad cristiana y los sacramentos son el recurso pastoral primario de la persona con inclinación homosexual, por eso la Iglesia no es un museo de santos, es un hospital de pecadores.

Problemas espirituales

Los demonios son espíritus que tientan al hombre y lo hacen caer, tienen dos tipos de influencia: la ordinaria con la tentación y la extraordinaria que es cuando hay casos de obsesión demoniaca, vejación demoníaca, opresión demoníaca o posesión demoníaca.

Hay demonios que son de impureza, que se dedican a tentar al hombre en este aspecto, y dentro del espectro de la impureza encontramos la atracción al mismo sexo.

Por ejemplo, con una obsesión demoniaca, caracterizada por una obsesión de pensamientos, una persona puede comenzar a consentir las tentaciones y caer en la práctica de la homosexualidad.

Que una persona necesita exorcismo, no significa que se va a ir al infierno, o esté en pecado mortal, es simplemente una persona afectada por el demonio de una manera más directa y visible, son situaciones que Dios permite, para la conversión de la persona y de incluso las personas a su alrededor.

En este sentido, este tipo de práctica de sanación y liberación, son nulas, porque se ha perdido la fe o porque no se cree en el demonio. Pero basta leer el Evangelio.

El demonio intenta obsesionar a las personas, esta acción extraordinaria según «se manifestará en forma de idea fija y absorbente sobre la que parecen concentrarse todas las energías intelectuales; otras por imágenes y representaciones tan vivas, que se imponen como si se tratara de las más expresivas y abrumadoras realidades; con algo, ya sea con miedos, apegos, intenta violentar a la persona en la imaginación con su acción extraordinaria.»[53]

Cuando la persona está bajo el influjo de la obsesión diabólica, el demonio busca obsesionar con miedo, aumentar los apegos, o la imaginación, que comienza a revivir o recrear momentos íntimos y fuertes para que la persona consienta la tentación y caiga. Ninguna tentación es de la persona a menos que la consienta.

De carácter biológico

También pueden existir factores biológicos, como condiciones endocrinas o genéticas, que influyan en el desarrollo. Sin embargo, hasta el momento no hay evidencia científica sólida que confirme la existencia de un “gen homosexual”; biológicamente, la diferenciación sexual sigue basándose en XX y XY. Los casos en los que una alteración biológica se asocia directamente a la orientación sexual son muy poco frecuentes.

Hay evidencia de que factores biológicos modulan la conducta: exposición prenatal a andrógenos, variaciones endocrinas, rasgos neurobiológicos y la propia base genética general del comportamiento.

Lesiones en el lóbulo frontal(sobre todo prefrontal) pueden alterar el control de impulsos, el juicio y la conducta. Hay casos clínicos donde aparecen desinhibición, cambios de personalidad o conductas sexuales inapropiadas.

La genética de todos los seres humanos que existen se divide en dos grandes grupos, los genes de un varón y los genes de una mujer. Los cromosomas son diferentes, y estos son importantes porque contienen la información de las características físicas y biológicas de una persona. Son los datos con la instalación del programa, sin este no funciona. Y estos datos de la mujer contiene información sexual XX y el del varón XY. No hay información tipo XP o XL para agregar algún género: o es XX o es XY.[54]

En este sentido, no hay estudios serios que demuestren un gen homosexual, solo hay estudios fraudulentos que hablan del aparente gen. A continuación, hacemos la crónica de estudios fallados sobre el gen homosexual.

En el año 2008, el investigador Alan Sanders buscaba encontrar las bases genéticas de la homosexualidad, recolectando muestras de ADN y datos sociológicos de 1000 parejas de personas homosexuales. Esta muestra fue 10 veces más grande que otros estudio similar de 1990.

Sanders buscaba comparar los genomas para detectar áreas que aparecieran en los dos con una frecuencia no explicable por el azar, esto indicaría la existencia de genes que podrían estar vinculados con la orientación sexual. Al no encontrar estos genes, concluyo que la conducta humana no era productos de factores genéticos, sino de influencias sociales y ambientales.

El investigador Neil Whitman diría que no existe un gen de la homosexualidad, estimando que interactúan otros factores no genéticos como influencias sociales y ambientales. Por ejemplo, una persona puede estar predispuesta para ser un gran atleta, sin embargo, si sus influencias ambientales lo llevan a ser artista, no necesariamente por genética será un deportista.

La División 44 de la American Psychological Association, que es el grupo interno sobre orientación sexual y diversidad, que en 1998 afirmaba que la genética jugaba un papel fundamental en la orientación sexual de la persona, en el año 2008 rectificó que no hay evidencia científica que muestre que la orientación sexual sea de origen genético.        

En 1991, Simón Levay sugirió que la homosexualidad viene de nacimiento, debido a que encontró diferencias en la estructura cerebral de personas homosexuales y heterosexuales. Se trataba de un grupo de neuronas en el hipotálamo que parecían ser de la mitad de tamaño en los hombres homosexuales que en los heterosexuales.

Levay selecciono 19 cerebros de personas que encontró las diferencias neuronales, lo que no tuvo en cuenta es que todo ese grupo había muerto de sida. En vez de encontrar la causa de la homosexualidad, encontró efectos del VIH. Luego, Levay afirmó que no ha probado que la homosexualidad sea genética, ni que demostró que los hombres gay nazcan así. «Estudié cerebros adultos, por lo que ignoramos si las diferencias estaban desde el nacimiento o si aparecían más tarde» 

En 1991, John M. Bailey y Richard Pillard publicaron un estudio genético de la orientación sexual masculina, en donde aseguraban que, si una persona era homosexual por genética, su hermano gemelo también podría serlo.

Para este estudio buscaron parejas de hermanos gemelos donde uno de los dos fuera homosexual, seleccionando así, gemelos, mellizos, no gemelos y gemelos adoptados. Descubrieron que el 52% de los casos de gemelos, ambos, eran homosexuales, el 22% de los mellizos también lo eran, el 11% de las parejas de hermanos adoptivos estaban formadas por dos homosexuales y el 9% de los casos de hermanos no gemelos eran ambos homosexuales. Con esto, los autores concluyeron que había una causa genética para la homosexualidad.

El fallo de este estudio radica en la interpretación de los investigadores, ya que cerca del 50% de los gemelos idénticos no resultaron ser homosexuales, si la genética influiría, por lo menos la gran mayoría de los gemelos deberían ser homosexuales, puesto que tienen la misma estructura genética.

El registro público de Australia replicó el mismo estudio y los resultados fueron muy diferentes, en este caso el 20% de los gemelos ambos eran homosexuales, un número mucho más reducido. La bióloga Anne Fausto Sterling afirmó que para que un estudio semejante tuviera algún valor, habría que haber estudiado a gemelos educados en distintos ambientes, dejando en evidencia que no se tiene en cuenta en el estudio los factores sociales y ambientales.

Otro estudio famoso es el de Dean Hamer en 1993, publicando un estudio sobre el cromosoma ‘X’, y la orientación sexual masculina, donde se creía que el gen gay por fin se descubrió. Para esto, estudiaron 40 parejas de hermanos homosexuales, afirmando que la causa podría estar vinculada con el cromosoma ‘Xq28’, heredado de la madre por el hijo homosexual.

Encontraron que 33 hermanos compartían la misma variante en el brazo del cromosoma, por lo que Hamer estimó que la homosexualidad estaba ligada genéticamente. Debido a que no se evaluaron a hermanos heterosexuales, no pudo establecerse un grupo de control fiable, ya que estos pudieron presentar los mismos indicadores genéticos. No existe prueba alguna que demuestra que la variante del cromosoma tenga un influjo directo en la orientación sexual.

Un equipo de investigadores canadienses, dirigido por George Ebers en 1999, intentó realizar un proyecto semejante al de Hamer, pero fue incapaz de llegar a los resultados del estudio, por lo que cuestionó su teoría y resultados publicados.

Finalmente, el mismo Hamer aceptó que el medio ambiente juega un papel muy importante en la orientación sexual, no se puede predecir quién será homosexual y quién no.

También existen condiciones de variaciones del desarrollo sexual donde puede haber ambigüedad genital o combinaciones atípicas de características biológicas. Son casos poco frecuentes y responden a alteraciones en el desarrollo embrionario, hormonal o cromosómico. Sin embargo, esto no constituye un “tercer sexo”, sino una variación dentro del desarrollo biológico del sexo.

Por eso, una malformación no define por sí misma la identidad del sexo, ni puede usarse como prueba general para sostener que el sexo es independiente del cuerpo. Son situaciones clínicas específicas que requieren abordaje médico y acompañamiento, pero no modifican la base biológica general sobre la que se organiza la sexualidad humana.

¿Cómo ayudar a una persona que padece la AMS?

Primero se debe distinguir la persona que está sufriendo una psicopatología de la persona que está ideologizada por un lobby, y que a su vez manipula consigo a personas que sufren.

Generalmente la persona ideologizada tiene intereses políticos, económicos y no ve más allá de esa cajita, mientras que una persona que está llevando una cruz, tiene grandes posibilidades de salir adelante.

Antes de enumerar las dimensiones a trabajar, lo fundamental es que la persona quiera cambiar la situación, no es algo mágico o médico que uno extirpa un virus, sino que lleva un compromiso personal, no hay cambio sin que la persona quiera verdaderamente cambiarlo.

La persona debe hacer su propio trabajo, no esperar que los otros lo hagan por él o por ella, o culpar a todo el mundo por su inclinación.

Muchas veces se entiende los problemas psicológicos como un cáncer que el psicólogo extirpa con palabras, donde encuentra un origen y luego desentierra el problema y la persona comienza a ser feliz.

Son pocos los casos en los que el psicólogo logra con la gracia de Dios, quitar un problema de esa manera, ya que no todas las psicopatologías están alojadas así, sino que a menudo están dentro de la voluntad de la persona, que ha querido conscientemente vivir de determinada manera.

Por eso, para la mayoría de las psicopatologías, la persona tiene que ejercer la voluntad y renunciar a la inclinación, para luego comenzar a trabajar, porque siempre se debe querer cambiar, no se puede ayudar a alguien que no quiere ayudarse a sí mismo/a.

Es posible que una persona vuelva a ser heterosexual, puede ser relativamente fácil como relativamente difícil, dependiendo de cuánto apego a la homosexualidad tenga una persona, porque imprime carácter psicológico, deja una huella que, cuando pasa mucho tiempo, es muy difícil cambiar.

Una pregunta clave para entender cuanto apego y conciencia tiene una persona que experimenta atracción al mismo sexo es ¿Qué piensas del homosexualismo?[55]

La represión interior no funciona, el autocastigarse, no solo de manera física, sino psíquica empeora el panorama. Es como una olla a presión que estalla, que incluso muchos se meten a un seminario de sacerdotes porque piensan que con eso se les va a quitar el problema.

Según la Dra. Patricia Schell, la identidad sexual va acompañada a toda una configuración psíquica, que en la condición homosexual tiene una configuración particular. Pues es importante saber cuáles son específicamente las inclinaciones en la persona que padece AMS (atracción al mismo sexo).

En línea general siempre se debe restaurar la figura paterna y masculina y la materna y la femenina. También el rol que cumple cada una de ellas, la importancia que tiene cada rol.

Un psicólogo debe tener en cuenta que gran parte de la ayuda a personas con AMS (atracción al mismo sexo) es acompañamiento constante.

También hay psicólogos de buena fe, pero sin saber cómo atender la problemática, recomiendan que la persona se resigne y supone un problema más tarde, cuando se acaben las energías.

Debe haber un equilibrio entre la misericordia y la justicia, enseñando lo que la Iglesia habla sobre la sexualidad humana, pero también sobre la homosexualidad en particular. Se debe lograr cuestionar, pero a su vez con más énfasis, amar, acompañar, acoger, pero firme en la verdad.[56]

Es importante ver qué tipo de persona le atrae, por ejemplo, su físico, su edad, la personalidad, porque esto va a decir mucho sobre alguna posible herida, o vacío. También saber de alguna manera qué tipo de experiencia desea. (Como explicamos, en línea general, la persona intenta llenar un vacío emocional con una persona, lo que busca la persona va a decir mucho sobre la herida)

Por ejemplo, cuando una persona sale con una más grande, habla de la necesidad paterna/materna, de vacíos o heridas que fueron quedando, es la búsqueda del otro como un padre que provee de protección, cuidado, la referencia, etcétera. Cuando es en caso contrario, podría estar jugando al rol de padre y podría estar proyectándose en la pareja.

A continuación, algunas dimensiones a trabajar, que no están en orden de importancia, o en orden de aplicación, ya que la dinámica terapéutica es muy poco predecible.

Renuncia y Aceptación

La renuncia es pilar de este camino. Es necesario decidir dejar aquello que desordena y aparta del bien. Renunciar implica cortar con conductas, pensamientos o ambientes que alimentan la inclinación, aunque cueste. No es una negación vacía, sino una elección: dejar algo menor por algo mayor. Es un acto de libertad, donde la persona, con esfuerzo y con la gracia de Dios, decide no seguir lo que siente en el momento, sino lo que reconoce como verdadero y bueno. Sin renuncia no hay transformación, porque no se puede ayudar a quien no quiere ayudarse.

La renuncia no implica que desaparezcan los pensamientos o la atracción. La tentación puede seguir presente; lo que cambia es la respuesta. Renunciar es decidir no consentir, no alimentar ni llevar a la práctica aquello que desordena, aun cuando se experimente internamente.

Sentir una inclinación o una tentación no constituye pecado, y mucho menos pecado mortal. El pecado requiere consentimiento libre y deliberado; por eso, experimentar atracción o pensamientos no define a la persona ni la pone en falta grave. Incluso en casos donde hay conductas repetidas o hábitos arraigados, la responsabilidad moral puede verse disminuida. Como enseña el Catecismo: «La imputabilidad y la responsabilidad de una acción pueden quedar disminuidas e incluso suprimidas a causa de la ignorancia, la inadvertencia, la violencia, el temor, los hábitos, los afectos desordenados y otros factores psíquicos o sociales» (Catecismo de la Iglesia Católica, 1735).

Para que exista pecado mortal deben darse tres condiciones: pleno conocimiento, pleno consentimiento y materia grave. En estos casos, especialmente cuando la persona está avanzando en la virtud y la lucha se da más en el plano del pensamiento que del acto, suele ocurrir que el consentimiento se vea debilitado y el conocimiento nublado. La intensidad de las pasiones puede afectar la claridad del juicio y la libertad interior, por lo que probablemente no siempre hay plena responsabilidad moral.

Se aclara esto porque, de hecho, muchas personas que avanzan sinceramente en la virtud, incluso viviendo en gracia de Dios, sufren escrúpulos. El escrúpulo confunde la conciencia, exagera la culpa y termina paralizando el camino espiritual, hasta el punto de hacer que la persona abandone el proceso.

La aceptación, que es algo que muy pocas veces se considera, ya que no elegimos la estatura con la que nacimos, ni el color de piel, no elegimos si somos lindos o feos; son condiciones que se dan y lo mismo pasa con la sexualidad.

Al tener una naturaleza determinada, el desarrollo de la personalidad depende de la aceptación de esa condición, sea sexual, sea si somos lindos, petisos o blancos. La naturaleza no es lo que la persona dice lo que es, sino que la naturaleza es lo que es.

Aceptar la sexualidad que tocó, ya sea varón o mujer, conocer nuestro cuerpo, los límites y las capacidades, conocer nuestro temperamento, que virtudes tenemos, cuáles no, qué vicios hemos adquirido, cuál es el deber-ser inscripto, para qué vivo, cuál es el fin, entre muchas más que todo forma parte de madurar.

Aceptarse es aceptar la sexualidad que el cuerpo me indica, también es aceptar la psicopatología, que, por la concupiscencia, o por el contexto que tocó o por heridas, o diferentes situaciones desembocó en experimentar AMS (atracción al mismo sexo) y es importante procesar este aspecto y aceptarlo, tanto la persona que lo padece como las personas que están alrededor. Este paso parece sencillo, pero es muy difícil.

Parte de la aceptación es reconocer el problema y también es querer cambiarlo, que haya voluntad, no dejar el problema para más tarde, implica un esfuerzo personal y serio. (Esto se necesita para cualquier tipo de problemática: Reconocer y querer cambiar.)

«Y si tu mano derecha es para ti una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos de ti; es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena.»[57] Mateo 5, 30

Tomar resoluciones serias, como, por ejemplo, o dejar de comulgar, o dejar el homosexualismo (la práctica sexual homosexual).

Esta renuncia interior no debe estar basada en un concepto moral, por el concepto en sí, sino porque se encontró algo más grande, que plenifica más, que da más esperanza y que nos hace más felices, que es Dios mismo.

Lo mismo pasa para cualquier pecado, es ir renunciando a ellos para cambiar por una mejor vida, confiados en Dios que tiene algo mucho mejor y creerle a Él sobre adónde nos quiere llevar.

En cuanto a un psicólogo, familiares o amigos, una persona que experimenta AMS no necesita que lo acusen de nada, no necesita la presión de las palabras, como quien intenta a fuerza cambiar algo. No es necesario apurar a nadie tampoco. Todo lleva su tiempo.

Cuando se entiende la raíz de la AMS (atracción al mismo sexo), la situación y lo que genera, demuestra que no es un capricho, sino una condición que modifica el comportamiento y la manera de ver las cosas, por eso necesitan que se les ayude, no que se les acuse. (Por otro lado, queda claro que también hay sectores que se aprovechan de las personas con fines lucrativos y de poder, como ya lo mencionamos varias veces)

Se debe tener mucha esperanza, porque el cerebro es un gran órgano que tiene gran plasticidad, se adapta a las nuevas formas, lo aprendido se puede reaprender. El camino hacia reencauzar la sexualidad puede llevar hasta la misma cantidad de tiempo en que se cursó la inclinación, dependiendo de muchos factores.

¡Ánimo!, no estás roto. Estás en camino. Jesús le dijo a una metáfora a Santa Teresa de Ávila que decía mas o menos así: «Empezar a cambiar es como tomar una rosa: al principio las espinas pinchan y cuesta sostenerla, pero con el tiempo la mano se acostumbra y uno empieza a disfrutar su belleza.»

Educación

La dimensiónde la educación, no solo se refiere a la información, sino a educar las pasiones, los sentimientos y las emociones. La orientación sexual debe ser educada por papá y por mamá, por eso tenemos dos sexos como padres, porque cada sexo representa una imagen de qué es el varón y qué es la mujer.

Cuanto más temprano comienza una buena educación sexual, más fácil, porque el joven tiene menos experiencia y más flexibilidad, lo mismo en el caso contrario, es más fácil que el joven desarrolle una mala inclinación si tempranamente se le enseña lo malo.

Se debe buscar reorientar las dinámicas afectivas en la familia, con dinámicas sanas, afectos sanos, vínculos fuertes y todo esto repercute como si fuera un efecto dominó, a la sexualidad de la persona llevándola a ser más madura.

La Dra. Patricia Schell dice que cuanto más experiencias sexuales, más se van afianzando y van configurando el nivel afectivo, imaginativo, sensitivo, una condición que es muy difícil sustraer después de mucho tiempo.[58] Hay testimonios que demuestran poder revertir la situación, aunque algunas veces también cuesta formar una familia luego.

Cuando hablamos de educación, también los padres juegan un papel fundamental ya que los mejores psicólogos (dependiendo de la edad y el contexto) son los padres, y cuando no apoyan a los hijos y tienen palabras hirientes o le quitan el amor, es lo más desafortunado que pueden hacer, no solo por la persona que está padeciendo AMS, sino porque esto retrocede varios pasos hacia reencausar el problema.

Lo central de la educación es alimentar la inteligencia, que es una de las potencias que tiene la psique, mostrando contenidos como testimonios, mostrando las trampas de las ideologías y de los lobbies, estudiando qué es el ser humano y sumergirse en el deber-ser, ese deber inscripto en cada corazón por Dios, etcétera.

Es importante la formación porque muchas veces los errores son de concepto, por ejemplo, el concepto del amor ya hablado anteriormente. Cuando se forma la cabeza, baja a la voluntad y la voluntad lo desea, y de la voluntad baja a la parte afectiva y sensible.

Se debe conocer las cosas buenas, porque nadie ama lo que no conoce. Si no conocemos lo bueno no podemos desearlo.

Tampoco se trata de un voluntarismo, «no voy a hacer tal acto porque es pecado», uno debe entender cuál es el trasfondo, porque el voluntarismo no sirve de nada, uno debe esforzarse para formar la cabeza y dar razones a la voluntad.

Incluso trabajamos, amamos a Dios, tenemos familias y todas las actividades que podemos tener porque hubo un primer momento donde se formó la cabeza, donde se configuró de una determinada manera, ya sea por un retiro, por una experiencia, o por un libro, o lo que fuere. Y esa formación hizo que trabajemos, estudiemos o cualquier otro sacrificio por razones mayores más allá de lo chico.

¿Cuándo un padre educa a un hijo? La gran mayoría de las veces los padres lo hacen de manera indirecta, con el ejemplo, con las actitudes diarias, y los hijos copian e imitan, porque son esponjas que absorben todo lo que ven.

¿Por qué se da un proceso identificatorio? Porque la imitación es fundamental en todo, una persona aprende a hablar imitando, aprende a amar y ser una persona social en la imitación.

La Dra. en Psicología Patricia Schell dice que, así como el varón da la sexualidad desde el punto de vista biológico, también el papel del varón en la educación de la sexualidad es fuerte, sobre todo en la primera niñez.[59]

Somos seres con una estructura neurobiológica, psicológica y espiritual compleja y para poder desarrollarse necesita de hábitos, costumbres, virtudes, interiorizar a través del ejemplo, incluso no solo se necesita a los padres, se necesita un pueblo entero para educar a una sola persona.

¿Por qué? Porque esa persona ve el ejemplo de un policía y cómo cumple la ley, ordenando, respetando, del sacrificio de un doctor dándolo todo para salvar una vida, se necesita de un maestro que enseñe con pasión y que sepa escuchar, etcétera.

Pero el problema es que cuando un hijo no fue educado en los afectos, no se siente amado y escuchado, y en este caso hay una comunidad que si los escucha, los comprende y «los aman», y pueden ser tolerados, pertenecidos, y es la comunidad LGBT.

En cuanto a la educación emocional, es fundamental entender cómo el otro entiende el amor y como uno lo expresa. Basados en el libro[60] de Gary Chapman, cada persona expresa el amor de manera diferente, por ejemplo, hay personas que necesitan el afecto físico, con abrazos o besos. Pero tal vez otra persona expresa el amor trabajando muy duro, proveyendo a la familia con todas sus necesidades para que nadie le falte nada.

A veces un hijo puede percibir que no fue amado, cuando en realidad su padre salía con viento, marea y truenos para proveer su casa. En todo esto hay grandes desencuentros emocionales, por eso, lo importante de saber cómo un hijo se siente amado y el hijo sepa, cómo un padre ama.

Sanar temores, vacíos y heridas

Otra dimensión fundamentalquepuede ser la primera, es observar los temores, vacíos y heridas. En general, las heridas y vacíos afectan normalmente varias áreas de la persona, por ejemplo, en el matrimonio, en el trabajo, con la sociedad, etcétera.

Los talleres de sanación interior son excelentes herramientas, en especial los que son Católicos (no recomendamos los que son nueva era, ya que trabajan con el demonio). También en este sentido, los padres van a ser los mejores psicólogos. Un padre o madre que no acepta a su hijo, o que tiene palabras hirientes, seguramente sean las acciones más desafortunadas que se pueden hacer, ya que se hace una herida más profunda.

Aquí podemos entrar directamente a observar en la vida de la persona si falló algún eje de los mencionados anteriormente: queridos, pertenecidos y valorados.

Edificar estos aspectos, es decir, conocer esas heridas, identificarlas, llenarlas, sanarlas hace como consecuencia, que se empiece a debilitar la inclinación.

Los padres deben hacer un esfuerzo en buscar si en algún momento le fallaron a sus hijos, ya sea que no se les acompañó, o si en algún momento vivieron momentos difíciles de discusiones, de una enfermedad, o por mucho trabajo, o puede ser momentos donde el hijo se percibió como no amado.

Un ejemplo claro es cuando hay ausencias de los padres, muchas veces pueden ser bien fundadas y otras tal vez no eran necesarias. En tanto las ausencias bien fundadas pueden ser en casos donde dependían de un trabajo para sustentar a la familia, pero muchas veces los hijos no perciben estos actos como amor, sino como un abandono.

Los síntomas comunes son de odio, rencor, disociación, de los hijos hacia los padres, y el camino es el del perdón. Cuando esto pasa, se puede ver como los hijos se tranquilizan y comienzan a desvincularse de la familia y ese es el proceso natural y sano, para que luego los hijos formen su familia.

Esta dimensión es la que se acerca más a las psicologías de corte freudianas como el psicoanálisis, psicodinámica, hipnosis, regresiones (prácticas nueva era no recomendadas), y muchas más. Todas estas psicologías se basan en la idea de que algo pasado afecta el presente, pues ninguna de ellas es recomendada ya que algunas mezclan el espiritismo, otras como la hipnosis cediendo voluntariamente aspectos inconscientes, haciéndola muy peligrosa.

El psicoanálisis dice que las patologías mentales se originan en conflictos internos no resueltos, y esto es verdad, pero no fue pionero Freud en decirlo, pues ya desde hace mucho tiempo, desde la sociedad, desde la Iglesia se decía, con pasajes bíblicos del viejo y nuevo testamento.

En el caso de la AMS (atracción al mismo sexo), el psicólogo Católico debe identificar los diferentes vacíos, heridas y traumas en la persona, y con ello hacer un proceso de sanación que consiste básicamente en aceptar, perdonar y llenar vacíos con la gracia de Dios, pues toda herida o vacío, es una herida o vacío en el amor.

Aquí se despliegan muchas técnicas y dinámicas articuladas, en especial con la familia y nunca prescindiendo de Dios, porque al fin y al cabo es Él quien da la gracia para arreglar renglones torcidos. «Sí; haré que tengas alivio, de tus llagas te curaré – oráculo de Yahveh -. Porque «La Repudiada» te llamaron. «Sión de la que nadie se preocupa».[61] (Jeremías 30, 17)

Para llevarlo un poco a la práctica, es recomendable restablecer los vínculos con los familiares, amigos, o la persona con la que se identifique que haya una herida.

Para perdonar se necesitan de dos elementos básicos, la voluntad de la persona y la gracia de Dios. La gracia siempre está dispuesta, solo falta la voluntad del ser humano que decide perdonar. ¿Cómo? Por ejemplo, ir al hecho concreto o a una persona concreta (puede ser en el pensamiento o reunido con ella) y perdonarla de todo corazón. Es sencillo y difícil a la vez.

Es pensar: «perdono a fulano de todo corazón, por aquella vez que pasó tal cosa…» A su vez es complejo, porque debe estar la humildad para perdonar y la sinceridad de que realmente se perdona.

Este acto repetido por cada herida va creando una montaña de sanación, ya que el perdón, más que un regalo al otro, es un regalo a uno mismo. Es como el carbón encendido en la mano que no queremos soltar, y que cada vez que lo recordamos nos angustia y nos quema. Pero cuando uno decide soltar, el carbón cae y ya no quema más, la persona se vuelve libre.

También se puede elevar a Dios la siguiente petición: «Señor, ve a mi pasado, por amor donde no hubo amor» Esta oración es muy recomendada cada vez que perdonamos, y a su vez, en virtud de nuestro bautismo, sellar con la Sangre preciosa de Jesús todas estas heridas, porque el demonio intentará entrar por aquí, justo por el lado débil, el lado recién saturado y desinfectado.

Adjuntamos una oración de perdón del padre Javier Luzón, exorcista, tomada del libro Las siete puertas:

Oración breve de sanación por el perdón
(Conviene recitar esta oración por cada una de las personas que se vaya descubriendo con la ayuda del Espíritu Santo, que han influido negativamente en la propia vida, desde el momento de la concepción. Puede ser que ya se las haya perdonado conscientemente, pero es recomendable hacerla también para pedir a Dios que sane las posibles heridas que hayan podido quedar en el inconsciente o en el subconsciente.)

✠ Te ALABO y te BENDIGO, Señor, por tu criatura N——. PERDONO, Señor, a N——- por todo cuanto me ha ocasionado queja, distancia o rechazo hacia su persona. Con tu gracia, Señor, ACEPTO a N——-. Lo bendigo y declaro libre e inocente de toda deuda conmigo.

✠ Dale a N——-, Señor, la gracia eficaz para que ME PERDONE por todos los motivos de rechazo o de queja que haya encontrado en mí. PERDÓNAME, Señor, por cuanto en mí no ha sido hacia esta persona según tu amor, y ayúdame a PERDONARME A MÍ mismo por todo ello.

✠ Pido a nuestro Señor Jesucristo que corte cualquier ATADURA que el maligno haya dejado en N—– y en mí como consecuencia de estas acciones y pongo esa atadura a los pies de la Cruz de Cristo. Gracias, Señor. AMÉN, AMÉN, AMÉN.

Dominio del cuerpo. La virtud

El dominio del cuerpo es algo fundamental en todos los seres humanos: en parte es inconsciente, como una adaptación, y en parte es consciente, como una domesticación que realiza la razón.

Este proceso no es simplemente una intuición psicológica, sino que responde a una estructura clásica del pensamiento humano: las pasiones no son fijas, sino que se educan. Como señala la tradición, las acciones repetidas moldean las inclinaciones, de modo que lo que al principio cuesta, con el tiempo se vuelve más espontáneo.

Tal vez este aspecto es el más importante para una gran parte de trastornos. Es que en psicología podemos «entender» algo, incluso podemos perdonarlo, sanarlo, aceptarlo, pero la inclinación queda. Si bien cada proceso es fundamental, tal vez donde se vean más resultados es cuando se cambia la conducta a través de la virtud.

Por eso, generar virtudes es fundamental para redirigir la conducta, y los grandes santos fueron los maestros de las virtudes. En el caso concreto de la lujuria, es importante ordenarse en los placeres, como la comida, el dormir, la pereza, la falta de templanza, la modestia y el pudor.

Hacemos un ejemplo: Si una persona tiene problemas alimenticios, como por ejemplo un trastorno por atracones, es sumamente importante generar virtudes de dominio del cuerpo. Las psicologías, como la terapia cognitivo-conductual, de alguna manera buscan generar virtudes, pero no les ponen estos nombres ni lo definen de esta manera. Vale aclarar que el trabajo de las virtudes es tan antiguo como la humanidad.

Alguna terapia ayudará a identificar que la persona tiene atracones cuando está nerviosa, con ansiedad o cuando hay problemas en el trabajo, etcétera. Y esto está bien, pero no es la solución definitiva. La solución definitiva también recae en dominar la conducta: practicar el ayuno, ejercitarse y sostener pequeñas renuncias diarias que fortalezcan la voluntad. Esto incluye gestos concretos de mortificación, como tolerar pequeñas incomodidades (ayunos, una ducha fría, poner una piedrita en el zapato, comer alguna comida que no guste, entre muchas otras). Hacer esto fortalece la voluntad y ordena el cuerpo para que esté al servicio de la persona. Los santos fueron maestros de las virtudes.

Las mortificaciones deben realizarse con moderación: se comienza de a poco y se avanza progresivamente. Siempre hay que discernir los límites, de modo que, si generan un malestar desproporcionado o perjudican la salud, se deben suspender. Siempre se hacen en gracia de Dios y ofrecidas a Él.

Jesús mismo nos dejó ejemplo: «Entonces Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, sintió hambre» (Mateo 4, 1–2). En ese momento de debilidad aparente, enfrentó la tentación y la venció, mostrando que el dominio de sí y la fidelidad a Dios son camino de verdadera libertad.

¿Qué sentido tiene todo esto? El sentido es doblegar el cuerpo, es una doma de un caballo que en muchas ocasiones es frenético. ¿Quién doblega a quién? El alma, nuestra psique doblega al cuerpo, lo abaja, para que lo que domine es el alma y no las pasiones del cuerpo.

Mortificar significa «dar muerte» a algo, pero no significa que matamos el cuerpo, matamos las inclinaciones que nos hacen tener una vida mala. «Entonces Jesús dijo a sus discípulos: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.»  (Mt 16,24)

La mortificación siempre va unida a Dios, es decir, es ofrecida, por ejemplo «Señor, te ofrezco este sacrificio por tal cosa… » No se debe compartir la mortificación que se practica, ya que pierde valor. «Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.»  (Mateo 6, 3-4)

Si lo pensamos, todo el tiempo tenemos renuncias: hacemos grandes sacrificios por un mejor trabajo (por ejemplo, horas de esfuerzo), por una relación (soportando días difíciles), por un hobby o por tener mejor salud (como dietas), etcétera. Y cuando practicamos esto, nos volvemos más valiosos, responsables, mejores personas, más amadas, etcétera. Por ejemplo, si me sacrifico mucho por el trabajo, probablemente empiece a ganar un montón de aspectos.

Esto es lo mismo: hacer sacrificios para dominar nuestro cuerpo, que se ha desviado. El cerebro tiene gran plasticidad y siempre aprende, generando nuevas conexiones sinápticas, hasta afianzar lo que está bien y dejar lo que está mal.

Cuando hablamos de AMS (atracción al mismo sexo), el eje también está en el dominio propio: no alcanza con comprender la historia personal o las heridas, es necesario ordenar la conducta, ejercitar la voluntad y formar virtudes que ayuden a encauzar la sexualidad.

Para poner en práctica la virtud, la razón debe dominar la pasión, pues todos tenemos inclinaciones a la ira, a la lujuria, a la soberbia, a la envidia, etcétera, pero para dominar estas inclinaciones se necesita un esfuerzo psíquico y de voluntad. Si a cada deseo o inclinación que tenemos le damos rienda suelta, el mundo entero sería un caos en pocos segundos.

Gracias a esa domesticación moral de la Iglesia a la que tanto atacan, se vivieron y se viven muchos años de paz -por ahora-.

En este sentido, la educación de virtudes, mediante la razón y la práctica, existe para ordenar al ser humano, no es simple información que uno retiene. Por razones, que luego se convierten en virtudes las personas van a trabajar, mantienen una familia, se cuida la salud, se ayuda al prójimo y todas estas son sinónimo de virtudes.

Como cualquier desorden se pueden hacer actos contrarios, actos de desprendimiento, de renuncia y maduración. Que quede la inclinación no es pecado, simplemente se va purificando con el tiempo. «Sabemos que nuestro hombre viejo fue crucificado con Él, para que el cuerpo de pecado sea destruido y ya no seamos esclavos del pecado» (Romanos 6, 6). Con el hombre viejo crucificado, podemos «Revestíos del hombre nuevo…» (Efesios 4, 22-24). Pero cuidado: la inclinación permanece; no es algo que se venza de una vez y para siempre. Por eso hay que mantenerse vigilante: cuando uno se confía, suele ser por ahí por donde vuelve a caer.

¿Cómo se trabaja esta dimensión? Con la castidad, que es la templanza y la rectitud del amor y esto supone la pureza que es dada por Dios. Castidad implica cortar con actos que siguen desordenando la sexualidad, como la masturbación, la pornografía, las miradas impuras, el deseo impuro, el sexo por fuera del matrimonio, etcétera.

El catecismo ante la homosexualidad dice: «Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana.»[62]

La pureza no es una virtud que se ejercita para tener más pureza, como la humildad que se va obteniendo a punta de humillación y no con palabras y actos a menos. La pureza es una virtud que es dada por el Espíritu Santo y es una virtud que se conserva. «Huyan de las relaciones sexuales prohibidas»[63] (1 Corintios 6, 18)

Por decir un ejemplo, es como que Dios nos regala una piedra preciosa y la tenemos que guardar y conservar en una caja fuerte. Si nos exponemos, nos roban la piedra.

El Santo Evangelio recomienda huir de las ocasiones de lujuria, para conservar el tesoro de la pureza, no como la virtud de la humildad, que no se recomienda huir de la ocasión de humillación, sino soportarla con paciencia.

La lujuria es un deseo desordenado de placer. El desorden se encuentra fuera de lo que Dios recomienda, que incluso solicita castidad matrimonial (en momentos donde no es prudente por ejemplo la relación sexual) y también la castidad para sacerdotes, religiosas y consagrados.

En el matrimonio, el acto sexual es un acto maravilloso, que en ese momento nos santifica, que incluso si el altar de una celebración eucarística es la mesa donde está el sacerdote, el altar en el matrimonio es la cama donde se produce la unión.

Este acto a Dios le agrada, hace más santas a las personas que lo practican, en el lecho se da la plenitud del amor, psíquica, física, moral y espiritual, se da el sumo amor.

Cuando se mezcla la lujuria en este acto maravilloso, se ven las personas como objeto, teniendo relaciones por placer, es decir, con la ayuda de otra persona satisfacer las necesidades corporales.       

¿Cuándo se puede observar esto? Son muchas las ocasiones, por ejemplo, cuando se tiene un acto sexual y luego sigue la pelea como si nada pasó. El verdadero acto sexual de amor unifica al matrimonio, lo más normal es sentir amor de plenitud. Un acto sexual normalmente podría repercutir en tener más ganas de rezar, de ir a misa, pues si esto pasa, es porque estuvo bien hecho el acto sexual.

El placer sexual es desordenado cuando se usa por sí mismo, el fin es el placer, por eso el espectro de desórdenes sexuales incluye el preservativo, la masturbación, la infidelidad o cualquier interrupción como el onanismo, el DIU, pastillas, etcétera, ya que hay una separación del goce, con la finalidad de la unión y la procreación.

Todos estos desórdenes que para el mundo son detalles, tienen una conexión directa con la infidelidad, ruptura de la familia, el vicio de la masturbación, usar a las personas como objeto, violaciones y un largo etcétera, porque todas pertenecen a la misma familia de desórdenes, algunas repercutirán más que otras. La conexión radica en que todos estos pecados se tienen como núcleo, el placer como fin. El mundo no da crédito a las enseñanzas de la Iglesia, por ser de la Iglesia.

Luego que la lujuria se desordena, el entendimiento y la voluntad (facultades superiores del alma) empiezan a depender de las pasiones (facultades inferiores) y no del raciocinio, entonces hay una pérdida de libertad, pérdida de dominio de sí, y por ende una pérdida de capacidad de amar.

El mundo, los médicos y el sexólogo dicen que son todas actitudes normales y recomendadas, en primer lugar, se basan en muy poquita información, con autores en muchos casos, depravados sexuales. En segundo lugar, recomiendan un montón de prácticas, pero si todo lo que dice el mundo es tan bueno, ¿por qué no somos más felices? ¿Por qué hay cada vez más divorcios, si antes duraban más? ¿Por qué hay una crisis en la familia de las más grandes de toda la historia? Si estuvieran recomendando cosas buenas y hubiéramos avanzado en el conocimiento y el saber, se tendría que notar.

El trabajo de las virtudes es similar a la terapia cognitivo-conductual tan popular al día de hoy por sus buenos resultados. Porque muchas veces podemos entender nuestras heridas del pasado, pero la voluntad de la persona se encuentra herida, es decir, se ha adquirido vicios y se necesita de un profesional que ayude a identificarlos y lograr cambiarlos.

La terapia cognitivo-conductual aplica técnicas como la ‘reestructuración cognitiva’ que es buscar el pensamiento negativo, para luego cuestionarlos, para luego adquirir la virtud en los buenos pensamientos. También la terapia se centra en la modificación de comportamientos problemáticos, dando buenas recompensas a los comportamientos saludables y se desalienta los malos comportamientos con la técnica ‘condicionamiento clásico y operante’. También el aprendizaje de habilidades para ayudar al individuo en las diferentes situaciones.

En definitiva, la terapia cognitivo-conductual es la búsqueda de virtud, porque la virtud es un acto repetido que es bueno y el vicio es un acto repetido malo. La diferencia radica en que el magisterio lo dice más sencillo y lo aplica más sencillo, pero no por eso es menos efectivo. Para hablar sobre las virtudes y vicios la Iglesia Católica a través de nuestro Señor ha sido la más pionera institución del mundo, donde se encuentran millares de escritos sobre la temática y especialmente la palabra de Dios, donde la manera de encontrarlo a Él es a través de virtud.

«Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.»[64] (1 Corintios, 1-3)

La cita bíblica responde a que podemos tener muchas virtudes, pero la virtud fundamental es la del amor. Pero, ¿Qué tiene que ver la virtud con la AMS (atracción al mismo sexo)?

Como mencionamos anteriormente y lo repetimos; se registran casos de personas que, al llevar una vida desordenada, se desordenan cada vez más hasta el punto que buscan placer con personas del mismo sexo y luego otras desviaciones.[65] Es el caso de un joven que consumía mucha pornografía, al punto que comenzó a ver a sus hermanas menores (de entre 4 y 10 años) con ojos de lujuria.

Es normal que, si deformamos la sexualidad, luego pasen este tipo de cosas, haya un vicio generalizado. ¿Quiere decir que la práctica de la virtud y eliminación del vicio son solo para casos así? No, la práctica de la virtud es para toda la humanidad.

Un error muy común al trabajar las virtudes es ir de frente contra el vicio más complejo y arraigado, pero solo termina acabando con las fuerzas humanas, perdiendo la confianza y la fe. El vicio es como un árbol, que tiene muchas raíces enquistadas en el alma, lo que se debe hacer es talar raíz por raíz, hasta que el árbol quede lo suficientemente débil para tirarlo.

Cuando hablamos del vicio de la lujuria, según el libro Vicios y Virtudes[66] encontramos raíces más grandes, como la raíz sensualidad, que a su vez se desprende la falsedad, la vileza, la bajeza, la gula, la ira, la ofuscación y la oscuridad. También la lujuria tiene otra gran raíz que es la malicia que viene de la incontinencia. Y por último otra gran raíz es la inmodestia, que es hija de la soberbia y trabaja junto con la envidia y los celos.

Nótese como la familia de vicios de la impureza no todo es sensualidad, porque también existe una impureza de intención, es decir pensamientos retorcidos, que no necesariamente tengan que ver con la sexualidad, sino más bien la doble intención, o una intención torcida que también significa la falta de pureza.

Por otro lado, no será solo ir cortando poco a poco los vicios, sino por otro lado practicar las virtudes como la castidad, la inocencia que se manifiesta en la franqueza, la simplicidad, la llaneza, la sencillez, la bondad y la dulzura. Por otro lado, la limpieza de corazón que nace de la humildad y la mortificación. Todas estas van formando la claridad, el candor y la pureza.

Dijo Jesús a la Beata Cabrera de Armida: «Estos horribles vicios duelen a mi Corazón tan puro cuanto bondadoso: y quiero indicar el remedio para curar el alma. ¿Sabes cuál es? El sacrificio constante de las almas puras, para arrancar especiales gracias, las cuales vengan a romper el hielo de los corazones voluptuosos. Solamente la oración y el Sacrificio pueden contener y poner un dique al torrente desbordado de la Voluptuosidad.»[67]

«Solamente se puede conseguir una total reacción, como la necesita el mundo actual, de la Voluptuosidad, haciendo que reine la Modestia, el Pudor, el hermosísimo Candor, la Inocencia, y Pureza; por estos medios espirituales de la Oración y del Sacrificio de las almas puras y por la sólida práctica de las virtudes y destrucción de los vicios. ¡Felices las almas que cual víctimas inocentes, unidas a la gran Víctima, se ofrezcan generosas a expiar los pecados del prójimo y a detener las iras del Omnipotente! Dichosas también las almas que, apartándose de estos funestos e infernales vicios, comiencen una vida pura y santa, ayudándose para esto de la Firmeza, Energía y Dominio propio; de la Humildad y Confianza en mi gran Misericordia.»[68]

Según recopilamos de Santo Tomás de Aquino, en líneas generales podríamos resumirlo en[69]:

  • Huir de las ocasiones próximas (evitar estímulos/ambientes que disparan la lujuria).
  • Actos contrarios del mismo apetito: practicar castidad y continencia (abstinencias, moderación real en el uso del placer).
  • Templanza en todo lo sensible (comida, descanso, ocio): si ordenás lo básico, baja la presión sexual.
  • Vigilar la imaginación (custodia de los sentidos).
  • Fortalecer la voluntad con hábitos repetidos (no basta entender, hay que ejercitar).

Guía práctica para comenzar: Se puede comenzar con medidas simples y sostenibles: establecer ayunos, incorporar ejercicio físico regular y ordenar los hábitos diarios (sueño, uso del tiempo, ordenar las tareas, cuartos, casas, tirar cosas viejas, etcétera). A la vez, es fundamental una vida sacramental constante: confesión frecuente, Eucaristía y oración diaria. Todo esto debe hacerse con moderación y perseverancia, buscando formar la voluntad poco a poco. Vale más la perseverancia que hacer mil mortificaciones en un día. Pierde valor la mortificación si se hace todo en un día y al otro día se desordena totalmente la conducta.

[70]

Vínculos sanos

Otra importante dimensión son los vínculos sanos. En la terapia, el vínculo con un paciente siempre es sanador, y es ideal y recomendado que se trabaje con dos profesionales, uno varón y otra mujer. Se fundamenta en que la terapia se intenta restablecer y sanar una imagen negativa de alguno de los sexos.

Los hombres se sanan con hombres y mujeres se sanan con mujeres. Un vínculo sano, sea como amigo, como familiar, como compañero, como profesional siempre es sanador. En algunos casos cuando se experimenta AMS (atracción al mismo sexo) si se da en un varón, los vínculos son todas mujeres. Es importante que ese varón también comience a tener amigos varones, de su mismo sexo, y que sean vínculos sanos (de forma casta), que restablezca psíquicamente al otro, por el simple hecho de tener ese vínculo.

Por otro lado, los vínculos sanos de la mujer con otras mujeres, y realizar actividades de mujeres, lo mismo que los hombres. Las mujeres podrán hacer actividades que distinguen más a las mujeres, como la belleza, arreglarse, comprar ropa, ir a un centro estético o pasear y hablar en un mismo grupo, decorar un lugar, etcétera. Por otro lado, el varón irá a pescar, preparará un asado, revocará una pared, mirará fútbol y actividades que restablezcan la imagen de varón.[71] Lo que mencionamos, pareciera muy tosco o “dinosaurio”, pero es el ABC de la psicología.

Dentro de los vínculos, lo primero que es recomendado es la castidad, ni sexo con el opuesto ni con el mismo. Para una persona que experimenta AMS (atracción al mismo sexo) la castidad le cuesta más, ya que no solo es un desorden sexual, también es un desorden afectivo, logra un acto contranatura, es decir contra la propia naturaleza.

En el matrimonio, la unión entre los esposos luego de un proceso psicoterapéutico puede ser gran remedio contra la concupiscencia, lógicamente, dependiendo del caso, siempre se hace con cautela, respetando los tiempos, respetando el vínculo y teniendo en cuenta absolutamente todos los detalles.

Otro vínculo que se le debe prestar especial atención es el vínculo familiar, el trabajo con papá y mamá, que con seguridad son los más importantes, ya que cuando se dan casos de AMS (atracción al mismo sexo) los padres pueden ser los mejores psicólogos.

El hecho de mantener o restaurar un vínculo sano entre padres e hijos que padecen AMS (atracción al mismo sexo) es sanador ya de por sí, donde el diálogo va sanando y aclarando panoramas. Siempre es recomendado, con el trabajo de un psicólogo, que pueda guiar el diálogo al punto indicado que hace interferencia. También es importante el vínculo de hermanos, aunque en menor medida que de los padres.

Este tipo de terapia son las llamadas «terapias sistémicas», o terapias familiares, ya que son las que trabajan bajo la premisa de que los conflictos no son individuales, sino que son en torno a un contexto e influenciados por una familia y una sociedad.

Esta premisa es correcta y lo que hace la terapia es examinar cómo es la dinámica social, ya sea familiar, o de amistad y observar cómo influyen y cómo afectan a las personas. Una de las técnicas utilizadas es el genograma, ya que este ayuda a visualizar las relaciones familiares a lo largo del tiempo y por lo tanto ayuda a comprender y poder resolver conflictos.      

Pues la sagrada escritura también ya lo afirmaba y no solo con citas, con grandes enseñanzas. Dios a través de su palabra demuestra lo importante de los vínculos sanos, y como esto nos afectan negativa o positivamente:

«Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda.»[72] Mateo 5, 23-24

«Con mucha humildad, mansedumbre y paciencia, sopórtense mutuamente por amor. Traten de conservar la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz.»[73] Efesios 4, 2-3

«Sopórtense los unos a los otros, y perdónense mutuamente siempre que alguien tenga motivo de queja contra otro. El Señor los ha perdonado: hagan ustedes lo mismo.»[74] Colosenses 3:13

La parábola del hijo pródigo también es una gran enseñanza, y si bien puede haber grandes técnicas, la gran mayoría va a lo que Dios deja en su palabra, la reconciliación, y dejar a un lado los sentimientos negativos, y a partir de esa reconciliación comenzar a llenar vacíos que fueron quedando.

Que los vínculos apoyen y ayuden no es un «te apoyo hagas lo que hagas», porque también se termina siendo parte del problema. Es tener un amor grande para con el hijo, pero a su vez sin quitar la verdad. Es un «te amo» por quien es el hijo, aunque no esté de acuerdo con la orientación tomada.

Las expresiones de los padres hacia los hijos con AMS no debe tener poco o escaso contenido de amor, el afecto quita la presión, ayuda a que se solucione el problema de una manera aceitada, con escucha de ambas partes.           

Los padres deben intentar comprender el drama interior que viven sus hijos, o el psicólogo con su paciente. No necesariamente se habla de cuestiones técnicas, no es estructurado, es el diálogo día a día, que no significa que hay una posición ambigua, y sobre todo entendiendo que la felicidad de un hijo o un paciente implica que viva acorde a su sexualidad biológica, ya que los efectos de la AMS nunca fueron bonitos, o de realización personal, o de felicidad plena.      

Parte de los vínculos sanos es una buena comunicación, y para tener una buena comunicación tenemos que saber cómo el otro se expresa. Es aquí que proponemos el libro de los lenguajes del amor,[75] y lo interesante que el autor propone, es que no todos expresamos el amor de igual manera y esto es un concepto muy importante en psicología.      

Si bien a manera general todos podemos entender cuando alguien nos ama con alguna acción, muchas veces se pasa por alto las veces que nos amaron.    

Por ejemplo, habrá personas que expresan su amor mediante regalos, comprando algo o haciendo algo casero, algún detalle o alguna sorpresa, pero con amor. Y de la misma manera que lo expresan, también esperan de los demás recibir este tipo de amor.   

Otros expresan el amor con actos de servicio, por ejemplo, trabajando para proveer a la familia, para que no les falte nada, o en cosas más sencillas como estar en la casa y ayudar con los platos o hacer la comida, cambiando los pañales, y ocupándose de las cosas. Hay personas que expresan el amor de esta manera y quisieran de los demás recibir este tipo de amor más que si fuera un regalo.

El tercer lenguaje del amor es el contacto físico, es el más común, un contacto sano que no sea sexual, pues todos necesitamos de contacto físico, sea un abrazo, un beso, un saludo, eso llena de amor a las personas, y el culmen de este lenguaje de amor es la intimidad entre los esposos.   

Una persona que experimenta AMS (atracción al mismo sexo) está deseoso de recibir este tipo de amor de una manera sana, que no implique otra cosa. 

El cuarto lenguaje del amor será la calidad del tiempo, y tiempo que sea de calidad, no mirando el celular o en otras actividades. Es un tiempo de intimidad, de unión y calidad en la conversación. En este sentido muchas personas no necesitan confite, grandes eventos y viajes para sentirse amados, sino simplemente con pasar tiempo de calidad.      

Por último, el quinto lenguaje del amor que se expresa mediante palabras, este no lo manifiesta mediante servicios, regalos, tiempo, sino con palabras bellas, un «te quiero», «te amo», «gracias».

Todos tenemos un poco de cada lenguaje del amor, y hay algunos que predominan más dependiendo del temperamento, y si son varones o mujeres. Por ejemplo, los varones deben hacer un esfuerzo más grande que solo manifestar su amor en actos de servicio como el trabajo, sino también con palabras, con regalos, con tiempo de calidad.

¿Por qué es tan importante los lenguajes del amor para la AMS? Porque una persona se puede percibir no amada, incluso rechazada, pero en realidad tal vez sus padres fueron de la manera que los criaron, no conocieron otra cosa distinta, y es como lo expresan.

Se termina volviendo un problema generacional, porque los abuelos no lo hicieron con los padres y los padres tampoco con los hijos, y tiene que salir un valiente que pueda cortar con la cadena. Un padre entendiendo al hijo puede expresar mejor el amor, de manera que puedan sanar los vínculos afectivos y un hijo entendiendo como ama sus padres puede valorar cuanto lo han amado.

La oración y los sacramentos

Una persona puede ser sanada solo por la oración y los sacramentos. Ordinariamente los sacramentos y la oración reparan al hombre, como por esencia los sacramentos tienen ese efecto, porque es la comunicación con Dios, con lo perfecto. Incluso sería raro que una persona no se comience a sanar si comienza una vida de oración y sacramentos.

A veces es un problema de fe, creemos que Dios lo puede hacer todo, pero no creemos que nos va a ayudar personalmente, podría ayudarle al vecino, o a otra persona de otro país, «pero a mí no». No creemos en su bondad, por eso, es importante preguntarse cuando comienza una vida de oración, ¿hasta cuánto crees que Dios puede sanarte? Y ¿hasta dónde quisieras que Dios te sane?[76]           

Dios respeta nuestra libertad, y si queremos que Dios nos sane tenemos que darle permiso y creer que Él quiere, para eso vino, para curar enfermos, para liberar posesos, para que seamos más felices, pero principalmente por arriba de todo, que lleguemos al Cielo.    

Un concepto importante que trae Pablo Muñoz Iturrieta, es que, en la oración de esos jóvenes, Dios les saque la inclinación homosexual, pero es la oración incorrecta.

La oración correcta es «Señor, muéstrame el significado de mis sentimientos.» La oración es diferente, porque pide entender la raíz del problema, para quitarlo desde la profundidad. En cambio, la primera oración solo quiere cortar el árbol sin sanear todo el resto. (Recordemos que la AMS es más bien un síntoma, no la raíz)

Luego que una persona entiende las raíces, conoce sus heridas, conoce que le afectó, comienza a pedir a Dios la sanación de esas heridas en específico y la persona comienza a buscar una reconciliación, comienza a buscar llenar vacíos junto con Dios de esos momentos. «Señor, sana las áreas de mi vida donde tengo una herida.»

No debemos olvidar al demonio, al enemigo que puede hacer perecer nuestra alma (Mateo 10:28), ya que más allá de las logias, la historia social, los autores y las ideas, en el fondo «nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio»[77](Efesios 6, 12)

El ministerio del exorcismo, de sanación y liberación es realizado desde el mismo Jesús, Él expulsaba demonios y sanaba enfermos, pero también encomienda a sus seguidores «Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente.»[78] Mateo 10, 8

Se ha visto como en muchos países se prohíbe la «terapia de conversión» ya que estas prácticas las encuadran como «actos de tortura»[79]

La Iglesia busca ser cauta y tener mucha delicadeza en cuanto a la problemática, porque el demonio aprovecha los errores por ignorancia y desconocimiento. Aunque también se han registrado numerosas remisiones o recuperaciones que, con un buen acompañamiento, con oración, con sacramentos, con ayuda de un sacerdote, en un proceso de mediano a largo plazo mejoran notablemente.            Estos procesos son libres, a voluntad del consultante en el que se va acompañando.

Se han registrado casos en los que el demonio atormenta singularmente a personas con este tipo de problemáticas, como por ejemplo con vejaciones, obsesiones y posesiones demoníacas. «Pero el que peca procede del demonio, porque el demonio es pecador desde el principio. Y el Hijo de Dios se manifestó para destruir las obras del demonio.»[80] (1 Juan 3:8)

En los factores espirituales, se puede encontrar un alma vulnerable a espíritus de lujuria, de homosexualismo, lésbicos, así como cualquier otro espíritu malsano que tienta al hombre para que caiga y como fin perder la vida eterna. «Hasta ahora, ustedes no tuvieron tentaciones que superen sus fuerzas humanas. Dios es fiel, y él no permitirá que sean tentados más allá de sus fuerzas. Al contrario, en el momento de la tentación, les dará el medio de librarse de ella, y los ayudará a soportarla»[81]. (1 Corintios 10, 13).

En ocasiones el demonio no tienta en la homosexualidad, sino que se pegan de la herida de la persona, o se pegan de la sexualidad desordenada o de una educación mal aprendida, y esto desemboca en la AMS (atracción al mismo sexo).

Por eso, se dan ocasiones en que una persona renuncia al odio y comienza a perdonar, y como efecto dominó también caen los síntomas, como normalmente pasa cuando uno perdona experimenta paz.

Cuáles son las vulnerabilidades del alma:

  • Pecado
  • Sanación Intergeneracional
  • Prácticas Nueva Era
  • Falta de sanación/perdón
  • Brujería de otra persona

Frente a esto, es fundamental un camino claro: renunciar a lo que está mal, perdonar de corazón y buscar una sanación profunda, también en lo intergeneracional. Parte de este proceso se sostiene en la gracia que viene de los sacramentos, pero otra parte exige una decisión libre y concreta de la persona, que elige cambiar, ordenar su vida y caminar hacia el bien.

En el Libro de Tobías se relata el caso de Sara, una mujer que había perdido a siete maridos en la noche de bodas a causa del demonio Asmodeo. Este espíritu impedía la consumación del matrimonio, atacando directamente el orden del amor conyugal. Cuando Tobías, guiado por el arcángel Rafael, sigue las indicaciones recibidas —quemar el corazón y el hígado de un pez—, el demonio huye y es encadenado, permitiendo que el matrimonio se realice con normalidad.

En la tradición cristiana, a Asmodeo se lo ha asociado frecuentemente con la lujuria, a partir del relato del Libro de Tobías, donde aparece desordenando el ámbito del matrimonio. Sin embargo, esta identificación no es una definición doctrinal estricta.

Otros espíritus son los íncubos y súcubos. Santo Tomás de Aquino aborda el tema de los íncubos y súcubos en la Suma Teológica (I, q. 51, a. 3). Allí explica que los demonios, al no tener cuerpo propio, no pueden realizar actos sexuales como los humanos, aunque sí pueden influir sobre el cuerpo y la imaginación, generando efectos sensibles como imágenes o excitaciones. También menciona opiniones de su época sobre posibles modos de acción, sin afirmarlas como doctrina central. Los términos provienen del latín: íncubo (incubare, “yacer sobre”) y súcubo (succubare, “yacer debajo”), y se utilizan para describir formas de tentación en el ámbito de la carne.

Para hacer un listado de cosas a tener en cuenta en cuanto a los sacramentos y las oraciones:

  • Sacramentos: Misa, confesión, adoración diaria.
  • Oración: Santo Rosario y, si es posible, realizar la Consagración a Jesús por medio de María. Oraciones a San Rafael.
  • Oraciones específicas: Oraciones a San Rafael, higiene espiritual, Sangre de Cristo, oraciones de liberación, oraciones de sanación intergeneracional, oraciones de perdón.
  • Sacramentales: Agua bendita y exorcizada, conjuntamente con sal exorcizada. Aceite (de oliva) exorcizado (se usa para la sanación). El agua y la sal en las casas: usarlos para lavar los pisos, colocar en las habitaciones cruces hechas con sal exorcizada en las puntas. Pedir al sacerdote la bendición y exorcismo del lugar.

En el Anexo, dejamos las dos oraciones a San Rafael Arcángel.

Crear comunidad

La idea de crear comunidad viene del curso «Padres de hijos homosexuales. ¿Qué hacer?»[82] ya que el concepto social es un concepto importante. «Velemos los unos por los otros, para estimularnos en el amor y en las buenas obras.»[83] (Hebreos 10, 24)

Si bien ya es un camino personal difícil, más todavía si no hay apoyo, por eso es importante un ambiente acogedor, ya sea en la Iglesia o en la propia casa o en la comunidad del barrio, pero todos con un mismo fin, superar la inclinación, no empeorarla.

Tampoco tiene que ser una comunidad solo de personas que experimentan la inclinación, también encontrar personas sanas del mismo sexo es importante y tener un vínculo, ya que va resignificando la verdadera imagen del propio sexo.

En contrapartida, es muy común ver a los hijos que no encajan, viven encerrados y deprimidos, pero la dimensión social saludable puede ser la mejor terapia de todas, incluso mejor que una terapia.

El concepto social es importante, no es parte de la antropología del hombre porque no nacemos siendo varias personas a la vez, sino una sola. Pero es similar a un auto que cuando observamos su composición tiene un chasis, un motor, ruedas, pero si nadie lo maneja, por sí solo no hace nada.

En el ser humano es tan importante la sociedad que pasa lo mismo que en el ejemplo del auto, porque crecemos en sociedad, nos desarrollamos y aprendemos en sociedad y sin esta morimos, por ejemplo, cuando un ser humano es un bebé y necesita el cuidado de sus padres, necesita el seno materno para desarrollarse.

Si será importante la comunidad, que lo que le da origen al lobby LGBT es una comunidad con personas que experimentan la misma problemática, donde no encontraban un espacio para ser escuchados, sino que los rechazaban en la familia, en la iglesia, en los trabajos y los lugares sociales.

El sentirse aceptado ayuda a recomponer la imagen de la persona misma, pero si una persona se retrae es muy difícil que socialice. Encontrar pertenencia que va muchas veces de la mano de encontrar vocación en el mundo, es fundamental, no solo por el hecho social, sino para encontrar plenitud, realización en la singularidad de cada persona.

En este sentido, recomendamos el apostolado llamado Courage, un apostolado pensado especialmente para esta problemática.[84]

La vida virtuosa no se sostiene en aislamiento. La persona necesita vínculos reales, estables y sanos que acompañen el proceso. La amistad —con personas del mismo sexo y del otro— cumple una función estructural: ordena la afectividad, ofrece sostén y previene el repliegue. El aislamiento, en cambio, tiende a intensificar el desorden y la vulnerabilidad. Por eso, construir comunidad no es un complemento, sino una condición para avanzar: vínculos sinceros, acompañamiento y pertenencia ayudan a consolidar el camino y a integrar la vida de manera más plena.

Manejo de las expectativas

Resulta fundamental abordar este proceso con realismo. No es adecuado presentar estos caminos como soluciones inmediatas o definitivas, ni como si existiera una “fórmula” capaz de resolver la situación de manera completa. Si bien pueden generar avances significativos —orden, comprensión, mayor dominio de sí—, no necesariamente implican la desaparición total de la dificultad.

En muchos casos, se trata de procesos prolongados, con avances y retrocesos, donde la persona aprende progresivamente a integrar, encauzar y sostener su vida en mayor orden. Incluso, puede ocurrir que ciertos aspectos acompañen a la persona durante largo tiempo, sin que ello implique fracaso, sino más bien una forma concreta de lucha y crecimiento.

Por este motivo, es más prudente hablar de camino que de solución, de proceso que de resultado inmediato. Una expectativa desmedida no solo genera frustración, sino que puede debilitar el compromiso cuando los resultados no se ajustan a lo esperado. En cambio, una mirada realista permite sostener el esfuerzo en el tiempo y valorar los avances graduales.

Es legítimo aspirar a una transformación profunda, incluso a una disminución significativa de la inclinación, pero no es prudente presentarlo como objetivo necesario ni garantizado. El foco debe ponerse en ordenar la vida y la conducta, porque eso es lo que depende de la persona. A partir de ese trabajo sostenido —hábitos, vínculos, vida espiritual— en muchos casos la inclinación se debilita, y en otros no desaparece del todo. Plantearlo así no niega la solución, sino que la ubica en un terreno realista: el cambio es posible, pero no se fuerza ni se promete como resultado automático.

El proceso no es lineal ni perfecto: incluye avances, retrocesos y momentos de debilidad. Una caída no invalida el camino ni anula el trabajo realizado. Confundir tropiezo con fracaso total suele llevar al abandono, cuando en realidad es parte del aprendizaje. Lo decisivo no es no caer, sino levantarse, retomar y perseverar. Sostener la vida sacramental, la dirección espiritual y los hábitos adquiridos permite reencauzar el proceso y seguir creciendo en libertad y dominio de sí, aun en medio de la fragilidad.

El camino de Dios no es el camino del que nunca se equivoca, sino del que no se queda en el suelo. Pretender un proceso sin caídas no solo es ingenuo, es profundamente contraproducente: genera frustración, culpa desordenada y abandono. Los santos no fueron personas impecables en cada paso, sino hombres y mujeres que cayeron, se levantaron y volvieron a empezar una y otra vez. La diferencia no estuvo en la ausencia de caída, sino en la respuesta frente a ella. La caída, cuando es bien leída, puede incluso volverse ocasión de crecimiento: revela debilidades, baja la soberbia, ordena expectativas y obliga a apoyarse más en la gracia que en las propias fuerzas. El verdadero riesgo no es caer, sino justificarse o desistir. Por eso, en un camino serio, la consigna no es “no fallar”, sino perseverar con realismo, humildad y firmeza, sabiendo que la fidelidad se construye muchas veces volviendo a empezar


[1] Gálatas 5: 16-17, Biblia el Pueblo de Dios (Edición Vaticana)

[2] American Psychiatric Association, Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 4th ed.

[3] RAE. «Disforia.» Diccionario de la lengua española. Consultado el [5/11/2023]. <https://dle.rae.es/disforia>.

[4] American Psychiatric Association, Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 5th ed

[5] Me di cuenta que era un gato con 16 años. «ABC Blogs». Consultado el [2023]. Disponible en: [https://abcblogs.abc.es/curiosidades-cosas-insolitas/2016/01/29/nano-mujer-gato-noruega-felino].

[6] Está casado y tiene hijos, pero dejó todo para vivir como una niña de 6 años. “Infobae”. Disponible en:

 [https://www.infobae.com/virales/2022/12/18/esta-casado-y-tiene-hijos-pero-dejo-todo-para-vivir-como-una-nina-de-6-anos/]

[7] Brigitte Baptiste, nueva rectora de la Universidad Ean. “EAN Universidad” Disponible en: https://universidadean.edu.co/noticias/brigitte-baptiste-nueva-rectora-de-la-universidad-ean

[8] Religión en Libertad. (2012, 24 marzo). Un homosexual converso: «Cuando experimentas la castidad, encuentras una paz que no da el egoísmo». Recuperado de https://www.religionenlibertad.com/personajes/21491/un-homosexual-converso-cuando-experimentas-la-castidad-encuentras-una-paz-que.html

[9] Lazos de Amor Mariano. «Ni los 3M de seguidores lograron llenar el vacío que había en mi corazón». Chicago, Deusto: 22 de diciembre de 2022. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=pLUyU6j1_lQ

[10] Padre Javier Olivera Ravasi, Conversando con protagonistas. La atracción hacia el mismo S. Disponible en:

[11] Es un dato importante ya que el lobby LGBT arremete contra la Iglesia porque aparentemente es la que daña las cabezas de las personas cuando son homosexuales.

[12] Mateo 11, 28-29 Edición Vaticana

[13] La fimosis es un estrangulamiento del orificio del prepucio que impide que se retraiga por encima de la punta del pene.

[14] «The boy who was turned into a girl» Documental BBC

[15] Concepto de la comunidad encuentro matrimonial.

[16] Las palabras ‘instinto de manada’ no quiere decir que vengamos de los monos, es un instinto social primitivo que nos ayuda a convivir.

[17] Spitz «Enfermedad Psicogénica en la Primera Infancia»

[18] «El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor» 1 Juan 4, 8, edición Vaticana.

[19] ¿Qué es mejor, tener tiempo de calidad con los hijos o tener más tiempo? La gente diría tener tiempo de calidad, pues es un engaño, porque para tener tiempo de calidad con los hijos se necesita tiempo.

[20] Paris Hilton en el primer mes de embarazo no cambió el pañal a su hijo. Este tipo de actitudes, aunque sea solo un mes, y el niño sea niño, pueden implicar serios vacíos o heridas emocionales.

[21] Se ha observado un patrón repetitivo de casos de AMS (atracción al mismo sexo), cuando el padre está ausente y la madre es sobre protectora

[22] El gran problema de este siglo, ya que el consumismo, los impuestos y la sociedad exige tener más de 1 trabajo, si se puede 2, 3 y hasta 4 trabajos para poder pagar las cosas básicas.

[23] Entrevista a Ricardo Fort, noticias Tiempo Sur: Link: https://www.tiemposur.com.ar/info-general/el-diario-intimo-de-ricardo-fort-la-tensa-relacion-con-su-padre

[24] Entrevista a Ricardo Fort, noticias Tiempo Sur: Link: https://www.tiemposur.com.ar/info-general/el-diario-intimo-de-ricardo-fort-la-tensa-relacion-con-su-padre

[25] Curso Hijos Homosexuales ¿Qué hacer? Pablo Munoz Iturrieta

[26] Dios puede.

[27] La gente piensa que cuando nace un niño, cuando sale de la madre, es cuando el hijo comenzó la vida. La vida comenzó en la concepción, la madre fue una perfecta incubadora que le ayudó en los primeros meses de vida.

[28] Termino de Pablo Muñoz Iturrieta

[29] Atrapado en el cuerpo equivocado. Pablo Muños Iturrieta

[30] Atrapado en el Cuerpo Equivocado. Pablo Muñoz Iturrieta

[31] BOJORGE, Horacio (2010) ¿Qué le paso a nuestro amor? Editorial LUMEN Pp. 82

[32] BOJORGE, Horacio (2010) ¿Qué le paso a nuestro amor? Editorial LUMEN Pp. 82

[33] Totustuus, Consagración a Jesús por María. (Lazos de Amor Mariano) ¿Es bueno el placer?

[34] Padre Adolfo María, «La Psicología Católica, verdadera solución a los problemas mentales», YouTube, vídeo en línea,

[35] La Sexta. «Canadá legaliza el sexo con animales siempre que no haya penetración.» La Sexta Internacional, 12 de junio de 2016. Consultado en https://www.lasexta.com/noticias/internacional/canada-legaliza-sexo-animales-siempre-que-haya-penetracion_20160612575db0ad4beb285068282d5c.html.

[36] Telesurtv. «Irak será el primer país del mundo en legalizar la pedofilia». Telesur TV, 31 de marzo de 2014.

Recuperado de https://www.telesurtv.net/news/Irak-sera-el-primer-pais-del-mundo-en-legalizar-la-pedofilia-20140331-0023.html.

[37] El País. «Holanda legaliza un partido que defiende la pederastia». El País. Consultado el 18 de junio de 2006, desde

https://elpais.com/diario/2006/07/18/sociedad/1153173603_850215.html.

[38] La Sexta. (2018). Una polémica charla de TEDx intenta normalizar la pedofilia como una «orientación sexual natural». Recuperado de https://www.lasexta.com/noticias/sociedad/polemica-charla-tedx-intenta-normalizar-pedofilia-como-orientacion-sexual-natural_201806255b30aef10cf22f3b3d8cbbff.html

[39] Totustuus, Consagración a Jesús por María. (Lazos de Amor Mariano) ¿Es bueno el placer?

[40] No especificamos una edad, ya que, en la práctica, desde el momento de la concepción hasta la adolescencia, se ha experimentado el disparador para una AMS (atracción al mismo sexo) 

[41] Las imágenes que dejan los padres en los hijos nada tiene que ver con el complejo de Edipo, ya que Freud plantea un enamoramiento en términos sexual y a su vez lo hace núcleo de todas las neurosis, lo cual es erróneo.

[42] Comprender y sanar la homosexualidad. Richard Cohen

[43] Frase de Pablo Muñoz Iturrieta en el curso «Hijos homosexuales. ¿Qué hacer?»

[44] Marcos 10, 7. Edición Vaticana

[45] Números 14, 18 edición Vaticana

[46] Es muy importante resaltar que los enemigos del hombre no son solo la concupiscencia, sino también el demonio que ataca directamente con las tentaciones y el mundo con sus seducciones.

[47] Aunque de cierto modo el tipo de tentación nos habla de cómo se encuentra la persona actualmente.

[48] Romanos 7, 19-25 Edición Vaticana

[49] 1 Juan 2, 16-17 Edición Vaticana

[50] Juan 14, 21 Edición Vaticana

[51] Totuustuus PP 49

[52] Totutuus Pp 50

[53] Antonio Royo Marín. Teología de la perfección cristiana Pp. 316

[54] Si bien existen variaciones cromosómicas poco frecuentes, estas no constituyen un tercer sexo, sino alteraciones dentro del desarrollo biológico que requieren abordaje clínico específico

[55] Concepto del apostolado María Auxiliadora de Lazos de Amor Mariano.

[56] Concepto del apostolado María Auxiliadora de Lazos de Amor Mariano.

[57] Mateo 5, 30, edición Vaticana

[58] La entrevista a la Dra. Patricia Schell sobre Psicología y homosexualidad, titulada «Un análisis realista», puede ser encontrada en el canal de YouTube QNTLC, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=UXVYhu6-khg.

[59] La entrevista a la Dra. Patricia Schell sobre Psicología y homosexualidad, titulada «Un análisis realista», puede ser encontrada en el canal de YouTube QNTLC, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=UXVYhu6-khg.

[60] Cinco lenguajes del amor de Gary Chapman

[61] Jeremías 30, 17, La Biblia de Jerusalén.

[62] Catecismo de la Iglesia Católica nro. 2359

[63] 1 Corintios 6, 9 – 10, La Biblia Latinoamericana

[64] 1 Corintios, 1-3, Biblia el Pueblo de Dios (Edición Vaticana)

[65] Primera regla para el discernimiento de los espíritus de San Ignacio de Loyola. La persona que va de pecado en pecado el demonio da ánimo para seguir. El buen Espíritu hace lo contrario, punzando y remordiendo la conciencia.

[66] Beata Cabrera de Armida, Concepción. Vicios y virtudes.

[67] Beata Cabrera de Armida, Concepción. Vicios y virtudes.

[68] Beata Cabrera de Armida, Concepción. Vicios y virtudes.

[69] Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, II-II, qq. 151–154

[70] Beata Cabrera de Armida, Concepción. Vicios y virtudes.

[71] Las actividades tienen mucho que ver con la cultura. Son solo ejemplos ilustrativos.

[72] Mateo 5, 23-24, Biblia el Pueblo de Dios (Edición Vaticana)

[73] Efesios 4, 2-3, Biblia el Pueblo de Dios (Edición Vaticana)

[74] Colosenses 3:13, Biblia el Pueblo de Dios (Edición Vaticana)

[75] Cinco lenguajes del amor de Gary Chapman

[76] Dos preguntas concepto del apostolado María Auxiliadora de Lazos de Amor Mariano

[77] Efesios 6, Biblia el Pueblo de Dios (Edición Vaticana)

[78] Mateo 10, 8 Edición Vaticana

[79] La Organización de las Naciones Unidas. (2022, Febrero 15). Acabar con las «terapias de conversión», la lucha de un experto en derechos humanos. Recuperado de

https://news.un.org/es/story/2022/02/1504082#:~:text=Los%20parlamentos%20de%20Canad%C3%A1%20y,Alemania%20y%20Albania%2C%20por%20ejemplo.

[80] 1 Juan 3:8, Biblia el Pueblo de Dios (Edición Vaticana)

[81] 1 Corintios 10:13, Biblia el Pueblo de Dios (Edición Vaticana)

[82] Curso de Pablo Munoz Iturrieta publicado en YouTube.

[83] Hebreos 10, 24. Edición Vaticana.

[84] https://couragerc.org/?lang=es

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Beato Monseñor Jacinto Vera. Primer Obispo del Uruguay y un gran santo de la Iglesia Católica Uruguaya.

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